domingo, 19 de abril de 2015

Víctor Almonacid: ¿Qué es buen gobierno?

 "Un estado es gobernado mejor por un hombre bueno que por una buena ley” (Aristóteles)
 
Víctor Almonacid. Blog NosoloAytos.- Si usted ha recibido un SMS de su Banco requiriendo la entrega de una copia de su DNI de antes del 30 de abril es porque vive en el país del fraude fiscal. En realidad se trata de una obligación legal que deriva de la Ley 10/2010 sobre prevención del blanqueo de capitales (Disposición Transitoria 7ª), y desde aquí le aconsejamos cumplirla si es que no quiere ver bloqueada su cuenta.

Parece que el Buen Gobierno, ese primo hermano de la Transparencia, hasta el momento ha brillado más bien por su ausencia, y quizá por ello -y por el hartazgo de la ciudadanía- observamos una cierta tendencia reguladora en el moderno legislador en pos de la consecución de este Buen Gobierno. Pero ¿qué es Buen Gobierno?.
 
Podemos definir Buen Gobierno, desde un planteamiento muy simple pero que representa el 90% del concepto, como "aquel que se ejerce de una manera objetivamente correcta, persiguiendo el cumplimiento de los intereses generales, y consiguiendo en un alto grado una buena gestión, alcanzando cotas muy aceptables de transparencia, eficacia, eficiencia, cumplimiento de la legalidad y un alto grado de satisfacción en el ciudadano."
 
El razonamiento es sencillo: hacer las cosas bien es más legal, transparente y eficiente. Respetar la ley, trabajar de forma planificada, automatizada dentro de lo posible, e inteligente cada vez que haya que tomar decisiones, reducirá los continuos descalabros que nos citan frecuentemente con el contencioso administrativo. Lo siento por mis compañeros abogados, que trabajarían menos, pero defendemos un modelo que reduzca drásticamente el nivel de conflictividad, por ejemplo, en la fase de ejecución de los contratos (qué importante es un buen pliego de cláusulas administrativas). Nos estamos jugando la calidad del servicio, pero también, por qué no decirlo, mucho dinero público. En la Administración es infinitamente más barato prevenir que curar.
 
Para completar la anterior definición, es necesario diferenciar entre el criterio de oportunidad y el criterio de legalidad, teniendo en cuenta que ambos impregnan en igual medida la actuación administrativa y que deben estar equilibrados. Por un lado, el principio de legalidad, marca unas reglas del juego que sujetan a todos los poderes públicos en cuanto a su organización y funcionamiento, unas reglas mínimas, esencialmente de Derecho administrativo -nos gusta más la expresión “Derecho público”- y de Derecho Penal, cuya vulneración tiene consecuencias y de la que derivan las responsabilidades legalmente previstas (aunque no siempre exigidas). Pero el Buen Gobierno, precisamente por estar apoyado directamente más en el Derecho Natural que en el positivo, va más allá y entra a cuestionar, la procedencia de la actuación, el criterio de oportunidad, y es que puede haberse seguido totalmente el procedimiento, todos los trámites, todos los principios como el de concurrencia, pero quizá, antes que todo esto, alguien debió plantearse si era realmente necesario construir un aeropuerto en Castellón. El Buen Gobierno revisa este tipo de actos y decisiones discutibles. Entra por tanto en el terreno de las decisiones, y no en la simple constatación del frío cumplimiento del procedimiento. En efecto, uno de los principios generales a los que deberán adecuar su actuación los responsables públicos es asumir la responsabilidad de las decisiones y actuaciones propias y de los organismos que dirigen, sin perjuicio de otras que fueran exigibles legalmente (art. 26.2.a.7 LT), lo cual da una clara muestra de este plus en la buena gestión que representa el Buen Gobierno, esa buena fe que en los países del norte de Europa “se trae de casa”, pero que aquí ha sido necesario instaurar un régimen sancionador para “asegurarla”, sanciones que realmente constituyen la única aportación adicional del Buen Gobierno, ya que, por ejemplo, cumpliendo rigurosamente el art. 22 de la Ley de Contratos el citado aeropuerto nunca se hubiera construido:
 
"Los entes, organismos y entidades del sector público no podrán celebrar otros contratos que aquellos que sean necesarios para el cumplimiento y realización de sus fines institucionales. A tal efecto, la naturaleza y extensión de las necesidades que pretenden cubrirse mediante el contrato proyectado, así como la idoneidad de su objeto y contenido para satisfacerlas, deben ser determinadas con precisión, dejando constancia de ello en la documentación preparatoria, antes de iniciar el procedimiento encaminado a su adjudicación” (art. 22.1 TRLCSP).
 
Es por ello que, el Buen Gobierno, también implica un alto grado de coordinación entre las personas al servicio de las organizaciones públicas que representan, respectivamente, cada uno de estos dos criterios o principios. A saber: responsables políticos-criterio de oportunidad y responsables técnicos-criterio de legalidad. Es importante la coordinación, pero sobre todo el respeto mutuo, tanto a nivel personal -imprescindible si hablamos de Gobierno comenzar por la “buena educación”- como a nivel funcional –un Interventor municipal no decide lo que se hace de igual modo que un Alcalde no decide cómo se hace, o si hay partida presupuestaria-. Para conseguir este objetivo el trabajo en equipo resulta fundamental, ya que difícilmente un funcionario con funciones de control puede reparar un proyecto, o incluso un simple expediente, en el que ha tenido intervención desde el principio, salvaguardando, también desde el principio, la legalidad de las actuaciones.
 
Mal gobierno!!
Mal gobierno¡
Jurídicamente hablando “Buen Gobierno” se erige en un concepto interesante, a medio camino, en nuestra opinión, entre el Derecho Natural (que se basa ineludiblemente en la ética) y el mero recordatorio de normas preexistentes. Esta segunda afirmación la avala el citado ejemplo del art. 22 del TRLCSP, pero también el régimen sancionador previsto en la LT. En efecto, desde el punto de vista de las consecuencias por el incumplimiento de este Buen Gobierno, nos adentramos nuevamente en el recuerdo de las normas preexistentes: el Derecho administrativo sancionador -aparece en la Ley de transparencia, pero también, treinta años antes, en la normativa contable (véanse las primeras redacciones de la Ley Orgánica del Tribunal de cuentas y de la Ley General Presupuestaria)-, y el Derecho Penal, que obviamente recoge los tipos infractores más graves también desde hace muchas décadas, pero que como veremos ut infra se acaba de endurecer a la vista de los últimos sucesos y casi por “aclamación popular”.
 
Siguiendo con este enfoque jurídico, Buen Gobierno, también, es una parte de la citada Ley de transparencia. No solo de la Estatal, sino también de la valenciana, de la de La Rioja, y, con una nomenclatura que nos agrada, de la Ley 4/2006, de 30 de junio, de transparencia y buenas prácticas en la administración pública gallega. En todo caso, si uno lee detenidamente los principios de buen gobierno listados en el art. 26 de la Ley estatal -tanto los principios generales como los principios de actuación-, observa, en efecto, una especie de repetición agrupada de diversas obligaciones que ya aparecen en normas como la legislación de incompatibilidades, la de procedimiento, la de contratos, la de régimen local o la contable.
 
Pero más que una parte de la Ley de transparencia, se percibe como un principio con entidad propia, y así son más las veces en las que se regula en su propio cuerpo legal. Este es el caso de la Ley Foral 2/2011, de 17 de marzo, que establece el Código de buen gobierno de Navarra, y de otras cuantas, a saber:
Este es desde luego nuestro criterio, pues a pesar de su evidente relación con el principio de transparencia, pensamos que en las normas en las que aparecen mezclados subyace esa idea, más popular pero menos sistemática, de que ambos conceptos –transparencia y Buen Gobierno- son lo contrario de la corrupción. Y no es que no sea cierto, pero hay mucho más contenido dentro de cada una de estas dos materias. La FEMP contempló, correctamente, esta consideración separada, y así en los últimos meses ha aprobado una Ordenanza Tipo de transparencia, primeramente, y un Código de Buen Gobierno, en fechas muy recientes. Por la parte que nos toca hemos podido influir –desde la coordinación o la redacción- en buena parte del contenido de ambas y, hablando en este caso de Buen Gobierno, se contemplan (de una manera mucho más somera de lo que nos hubiera agradado y propusimos, la verdad), mecanismos propios de la moderna gestión pública como es la “buena gestión” de las RRSS corporativas.
 
Finalizando ya este barrido por el ordenamiento jurídico español, en ocasiones encontramos leyes relativas al estatuto de los altos cargos y otras sobre conflictos de intereses, normas que a pesar de su distinta nomenclatura a nuestro juicio también regulan el Buen Gobierno. Por ejemplo:
De la misma fecha (30 de marzo, BOE del 31) es la penúltima reforma del Código Penal (Ley Orgánica 1/2015, de 30 de marzo). El Buen Gobierno está de moda, al menos en la ley. Parece que el legislador ha reaccionado a golpe de Telediario ante los casos de corrupción y en esta reforma observamos una muestra más de esta tendencia legislativa “reactiva”. Como adelantamos en la Revista de Estudios Locales, en esta reforma del CP “destaca el delito de malversación de caudales públicos, que es ahora concebido en una parte como un delito de administración desleal, remitiéndose el art. 432.1 CP al nuevo tipo penal general de administración desleal previsto en el art. 252 CP, cometiéndose cuando el funcionario en la gestión de los fondos públicos se excede en el ejercicio de ella, causando un perjuicio patrimonial para la administración pública. 
 
Por otra parte la malversación también adopta los contornos de un delito de apropiación indebida clásico que recae sobre el patrimonio público, volviendo a remitirse ahora el art. 432.2 CP al art. 253 CP, castigándose a la autoridad o funcionario que se apropiare para sí o para un tercero, de dinero, efectos, valores o cualquier otra cosa mueble, que hubieran recibido en depósito, comisión, o custodia, o que les hubieran sido confiados”.
 
Concluimos ya. Entiéndase la presente como una aproximación al concepto de Buen Gobierno, que encamina un estudio posterior más profundo, y que finaliza con varias preguntas lanzadas al aire:
  • ¿Se incumplirá el “Buen Gobierno” más allá de las nuevas normas, como ha ocurrido hasta el momento?
  • ¿Se trata de una moda pasajera o ha venido para quedarse?
  • ¿De verdad se castigará el “mal gobierno”?
  • Tras este nuevo enfoque normativo, ¿El cumplimiento del resto del ordenamiento jurídico se alcanzará en un mayor grado?
  • ¿Quién tiene la consideración de “alto cargo” en la administración local?
  • ¿Y en la administración institucional? En relación a las dos últimas cabe decir que, más allá de la concreción del ámbito de la aplicación del Buen Gobierno a algunos empleados públicos, estos ya se encuentran obligados por los principios éticos del Estatuto del empleado público. Y la pregunta final:
  • ¿Cómo influirá el año más electoral de nuestra democracia, 2015, en el posterior ejercicio de la gestión pública?

viernes, 17 de abril de 2015

Ciudadanos quiere sustituir en las Administraciones Públicas los cargos de confianza por funcionarios

Para el partido emergente que lidera Albert Rivera, sí podrían ser cargos de confianza un jefe  de gabinete o un jefe de prensa.
Revista de prensa. Expansión.- 16.4.2015.- Ciudadanos propondrá en su programa electoral que los cargos de confianza se sustituyan por funcionarios hasta el puesto de director general para evitar "amiguismos".
 
Ciudadanos (C's) quiere reducir los cargos de confianza en todos los niveles de la Administración Pública hasta el puesto de director general y plantea establecer una tabla salarial para los cargos públicos con el fin de acabar con la "discrecionalidad exagerada" de sueldos.
 
El dedo de la libre designación
El abuso de los puestos de libre designación -esto es, designados 'a dedo'- es una clásica denuncia de los sindicatos de funcionarios y ha sido una prioridad en la línea programática de partidos políticos como UPyD.
 
La organización liderada por Albert Rivera rescata ahora la propuesta, la cual incluirá en los programas marco para las elecciones autonómicas y municipales, que se están ultimando y que, previsiblemente, se presentarán la semana que viene, según avanzó este martes a Europa Press el secretario de Organización de C's, Fran Hervías.
 
El coto jurídico a los nombramientos a dedo tampoco no es ni mucho menos nuevo ya que existe una amplia y clara jurisprudencia al respecto.
 
El Tribunal Supremo ya se pronunció hace cinco años sobre el 'dedismo' en una sentencia en la que limitaba este tipo de nombramientos, incluido el puesto de director general, que pedía cubrir acudiendo a la reserva funcionarial.
 
Según este precepto, se debe ofrecer el puesto a un funcionario de carrera, siempre que no haya excepciones claras para tener que recurrir a personal ajeno a la Administración Pública, como serían la experiencia en el sector privado o habilidades específicas necesarias para el puesto.
 
Tres años más tarde, el Alto Tribunal emitió otra sentencia en la misma línea, en este caso en la judicatura.
 
Abuso en las colocaciones de amigos  y familiares
C's pide reducir de los cargos de confianza en todos los niveles de la Administración Pública porque considera que los políticos han abusado de esta figura para "colocar" a compañeros de partido, amigos y familiares, aunque limita su petición hasta el puesto de director general y no afectaría, por tanto, a subsecretarios y secretarios generales.
 
El secretario de Acción Política del partido, Antonio Espinosa, cree que "los puestos que sean de directores generales para abajo deberían ser cubiertos por funcionarios", mientras que sí podrían ser cargos de confianza "un jefe de gabinete o un jefe de prensa, aunque en estos casos también deberían tener "aptitud" cualificado profesionalmente) además de "actitud" (que sea una persona de confianza).
 
Espinosa dijo este martes a Europa Press que actualmente hay "muchísimos" que en realidad existen solo para "poner a dedo" a ciertas personas del entorno de los políticos. "Se pueden tener uno o dos cargos de confianza, pero no siete, ocho, nueve o diez como hay en algunos sitios", dijo. "Los cargos de confianza deben existir y tiene que haber personal que asesore, pero no en la cuantía ni con la poca profesionalidad que hay en algunos casos". Por eso, Ciudadanos aboga por hacer una revisión de este "amiguismo" desde el nivel municipal hasta el de la Administración General del Estado.
 
Tabla salarial para los cargos públicos
 Ciudadanos también recoge en su línea programática una tabla salarial para los cargos públicos para acabar con la "discrecionalidad exagerada" que han constatado a la hora de fijar de estos sueldos. "No es razonable que un alcalde o un asesor cobren más que el presidente del Gobierno", ha apuntado. En este sentido, se han mostrado partidarios de "reducir el sueldo de los políticos y de los cargos de confianza".

Noticia relacionada: El País. El Congreso convalida hoy la oferta de 7.416 nuevas plazas de empleo público

jueves, 16 de abril de 2015

Se hacen públicos los finalistas de los premios CNIS 2015

Convocatoria de Vª edición de los Premios CNIS 2015. Presentadas 68 candidaturas de 44 administraciones públicas. El congreso se celebrará en Madrid los días 20 y 21 de abril. El día 16 jueves último día para inscribirse. Ponentes

 Post relacionado. Blog Administración Inteligente: Redes sociales, Innovación e Innovadores en las Administraciones. #cnis2015 
 
La organización, a cargo del Club de Innovadores Públicos, cuenta con el apoyo de la FEMP y de la FNMT así como de MINECO, y también  el apoyo del MINETUR y de otras instituciones colaboradoras habituales CCN-CERT, FMM, INCIBE (antes INTECO), Fundación Astic, Cosital, IEEE y otras asociaciones y fundaciones. Se cuenta asímismo con la participación especial del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas desde la nueva dirección DGTIC.

Post relacionado. Blog Administración Inteligente: Redes sociales, Innovación e Innovadores en las Administraciones. #cnis2015    
                                      Relación de  finalistas en cada una de las categorías de los premios 2015 a las Administraciones Públicas: (Por orden alfabético de presentador)

1. Premio proyecto consolidado en Interoperabilidad
Ayuntamiento  de ALZIRA - CONTRATACION PUBLICA ELECTRONICA 360º
Ministerio de INDUSTRIA ENERGÍA Y TURISMO - ITALO
Ministerio  de JUSTICIA - PRESENTACIÓN TELEMÁTICA DE ESCRITOS A TRAVÉS DEL SISTEMA DE GESTIÓN DE COMUNICACIONES TELEMÁTICAS LEXNET.

2. Premio proyecto consolidado en Seguridad
JUNTA CYL - VISIBILIDAD Y MEJORA DE LA SEGURIDAD EN LA RED CORPORATIVA
Ministerio  de  HYAP - Cl@ve, Identidad Electrónica para las AA.PP
Principado de ASTURIAS - MODELO DE SEGURIDAD PARA LA ADMINISTRACION DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS

3. Premio mejor Plan de Innovación / Gestión del Cambio
Ayuntamiento de MALAGA - PLAN DE INNOVACION
Ayuntamiento de SANTANDER - PLAN ESTRATEGICO
Junta CYL - VISIBILIDAD Y MEJORA DE LA SEGURIDAD EN LA RED CORPORATIVA

4. Premio mejor Acción Formativa en Innovación
Ayuntamiento de SANBOI - DINAMIZADORES DE CONTENIDO
Ayuntamiento de EIVISSA - ADMINISTRACIÓN ELECTRÓNICA
DIPUTACIÓN de BURGOS - FORMANDO EN INNOVACIÓN E INNOVANDO EN FORMACIÓN

5. Premio mejor Innovación Normativa
Ayuntamiento de BARCELONA – OVAC
 Ayuntamiento de SAN FELIU - ADECUACION DE LA NORMATIVA LOCAL A LA ADMTON DEL S.XXI
 Ministerio de JUSTICIA - COMITÉ TÉCNICO ESTATAL DE LA ADMINISTRACIÓN JUDICIAL ELECTRÓNICA

6. Premio Idea más Innovadora
Ayuntamiento de AVILES - SEDE ELECTRONICA
Ayuntamiento de TORRENT - ESmartPark
Ayuntamiento de VILA-REAL - REAL, LA MONEDA ELECTRONICA DE VILA-REAL.

7. Premio mejor proyecto de Smart Cities
 Ayuntamiento de MADRID - SERVICIOS URBANOS DE MOVILIDAD INTELIGENTE CIUDAD DE MADRID
 Ayuntamiento de SANTANDER - PLAN ESTRATEGICO SMART CITIES SANTANDER
Ayuntamiento de VALENCIA - PLATAFORMA SMART CITIES VLCI

8. Premio mejor proyecto en Participación Ciudadana y Gobiernos Abiertos
Ayuntamiento de ALCOBENDAS - UNA CIUDAD EN LA ESFERA (TU, TU IDEA, TU DISTRITO)
Ayuntamiento de GIJON - OBSERVAGIJÓN
Ayuntamiento de SANTANDER - PULSO DE LA CIUDAD

9. Premio mejor proyecto en Transparencia / Open Data
Ayuntamiento de Arganda - ARCHIVOS EN ABIERTO
Ayuntamiento de Gavá - Gavà Obert
Ayuntamiento de Málaga - ESTRATEGIA DE GOBIERNO ABIERTO

10. Premio mejor servicio de Administración Electrónica
 Ayuntamiento de GIJON – CUIDAGIJON
 Ayuntamiento de MURCIA - AMT CONECTA
Ayuntamiento de VALENCIA - PIAE – Plataforma Integral de Administración Electrónica

11. Premio mejor servicio en la Nube
Ayuntamiento de BURGOS - SERVICIOS TRIBUTARIOS Y ATENCION AL CONTRIBUYENTE EN LA NUBE
Ayuntamiento de MURCIA - AMT CONECTA
Ministerio  de INDUSTRIA ENERGÍA Y TURISMO - ARCAS

12. Premio mejor servicio en Movilidad
CONCELLO de SANTIAGO DE COMPOSTELA - PROYECTO APPARCAR
GENERALITAT de CATALUÑA - COBERTURA MOBIL
Ministerio de INDUSTRIA ENERGÍA Y TURISMO - GEOPORTAL DE HIDROCARBUROS

13. Premio mejor App pública
Ayuntamiento de CORDOBA - Servicio Mpal de Respuesta ciudadana < 72 horas -
 Ayuntamiento de SANTIAGO - apparcar
  Ayuntamiento de VALENCIA - APP VALENCIA

14. Premio mejor propuesta de Colaboración público-privada
COMUNIDAD de MADRID - GIRCO
DIPUTACION de MALAGA - eadministracion 360º
GENERALITAT de CATALUÑA - COBERTURA MOVIL

Premios especiales:
1. Premio a la Trayectoria Profesional
2. Premio Club de Innovadores Públicos al Innovad@r más destacado


Consulta la normativa de presentación de candidaturas.
Leer más
>> Accede a los premios de la IV edición

Calendario: . Entrega de premios 21 de abril.
Normativa:
Bases de la convocatoria
Categorías: Se establecen 15 categorías y dos premios especiales.

miércoles, 15 de abril de 2015

El examen del Tribunal de Cuentas a las Universidades Públicas

 "Soy de los que cree que en España necesitamos un modelo económico más productivo, donde la innovación juegue un papel destacado y se apueste por invertir más en I+D y menos en ladrillo".   

Jaime Castellano. Blog ¿Hay Derecho?.- El pasado 29 de enero el Pleno del Tribunal de Cuentas aprobó su informe de fiscalización de las universidades públicas, ejercicio 2012. El único antecedente de esta fiscalización es el Informe de las universidades públicas del ejercicio 2003.

Tantos años sin un informe de estas características y casualidades de la vida, la publicación del informe coincidió con la aprobación por parte del Gobierno del Real Decreto de reforma del sistema universitario, que permite que las universidades españolas elijan la fórmula que prefieran: tres años de grado y dos de máster (3+2) o cuatro años de grado y uno de máster (4+1). La Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE) y los sindicatos de estudiantes y profesores se han posicionado en contra de la reforma. De hecho, el pasado 24 de marzo se produjo la segunda movilización contra los grados de tres años: la huelga de estudiantes, profesores y personal administrativo de Universidad tuvo un seguimiento del 85% (según los sindicatos convocantes). No obstante este post lo vamos a centrar en el informe del Tribunal de Cuentas, porque el análisis del Decreto Wert daría como mínimo para otro post. Y es que además, el informe tiene mucha miga y tiene unas conclusiones y recomendaciones bastante contundentes.

Por ponernos en contexto, reseñar que del total de las 79 universidades públicas y privadas que conformaban el Sistema Universitario Español en el curso 2012-2013, el Tribunal de Cuentas ha fiscalizado 51 que corresponden a 47 Universidades Públicas de carácter presencial, 2 universidades no presenciales (UNED y UOC) y 2 universidades especiales (la Universidad Internacional Menéndez Pelayo y la Universidad Internacional de Andalucía). Las Comunidades Autónomas con mayor peso específico en el Sistema Universitario Español son Madrid, Andalucía, Cataluña y Valencia.

1.160.095 alumnos en 47 universidades
Las 47 universidades públicas de enseñanza presencial analizadas contaban con 1.160.095 alumnos matriculados en el curso 2012/13 y las universidades no presenciales (UNED y Oberta de Cataluña) con 215.472 alumnos. El total de empleados públicos ascendió en ese año a 158.214, de los que 101.424 eran personal docente e investigador y 56.790 personal de administración y servicios. El conjunto de universidades examinadas reconoció obligaciones, en 2012, por un importe de 9.219 millones de euros y derechos por 9.278 millones. Por otra parte, el endeudamiento total de las universidades analizadas ascendía a la nada despreciable cantidad de 620 millones de euros.

En sus trabajos de fiscalización, el Tribunal de Cuentas ha detectado la existencia en 2012 de “al menos” 574 entidades dependientes o vinculadas a las universidades públicas, en su mayor parte fundaciones y sociedades, de las cuales 382 han de considerarse de carácter público. Según el Tribunal, la creación de estas entidades instrumentales ha respondido (“en ocasiones”) a la deliberada huida del control presupuestario y de gestión y a la búsqueda de un campo de actuación menos reglado en el que poder incrementar el margen de discrecionalidad de las decisiones que afectan a la gestión del personal, contratación y ejecución de inversiones y prestación de servicios públicos.

Centrándonos en el apartado de recomendaciones, el Tribunal destaca la necesidad de realizar los cambios normativos precisos dirigidos a lograr una simplificación y reducción de los órganos colegiados, a una profesionalización y especialización en la toma de decisiones, de cambios en el proceso electivo que evite corporativismos y de una mayor transparencia en la gestión, su control y rendición de cuentas de las universidades públicas.

Asimismo el Tribunal de Cuentas aconseja adoptar las medidas oportunas para realizar sin más dilación un inventario actualizado de las entidades dependientes y reforzar su control, analizar la creación en las universidades públicas de la figura del Interventor con unas características y cometidos similares a los del resto de entidades que cuentan con dicha figura y estrechar la colaboración entre todas las administraciones concurrentes en el sistema universitario público, con el fin de regular la aprobación de los presupuestos de las universidades públicas con las especialidades necesarias.

¿Sorprenden las conclusiones del Tribunal? La verdad es que sobre la situación de la universidad en España se ha escrito mucho y desde hace tiempo. Por ejemplo, tirando de hemeroteca, desde 1980 se escribe en los medios sobre la politización de nuestras universidades. También se está debatiendo mucho sobre la endogamia imperante en los procesos de selección del profesorado (por ejemplo aquí y aquí) y es que según datos del Ministerio de Educación publicados por El País, el 73% de los profesores universitarios leyeron su tesis en el centro en el que están contratados. Sobre el caso concreto de la Universidad Rey Juan Carlos se ha escrito en este mismo Blog (aquí y aquí). Y es que no todos los males de la universidad en España se deben a sus problemas de financiación y falta de estabilidad presupuestaria (que existen y son un hándicap desde luego).

Diagnóstico de la situación conocido y compartido, faltan las medidas. En esta legislatura, el Ministro Wert contó con un grupo de expertos que emitió un informe de Propuestas para la reforma y mejora de la calidad y eficiencia del sistema universitario español. Han pasado más de dos años desde entonces y parece que las medidas de ese informe del grupo de expertos no van a ver la luz, estarán bien custodiadas en algún cajón. Pero vamos, en la anterior legislatura tampoco se adoptaron medidas de calado encaminadas a acabar con los problemas de nuestras universidades públicas. No es una prioridad política, está claro.

El caso es que yo soy de los que cree que en España necesitamos un modelo económico más productivo, donde la innovación juegue un papel destacado y se apueste por invertir más en I+D y menos en ladrillo. En este modelo las universidades son una pieza clave pero para ello deben contar con una financiación estable y suficiente… y algo más, tienen que regenarse, lo que implica librarse de sus lastres históricos (politización, endogamia), acabar con la falta de control interno, racionalizar sus estructuras administrativas, etc … lo mire usted desde la óptica de la izquierda o desde la óptica de la derecha.

martes, 14 de abril de 2015

EBEP (2007-2015): Los funcionarios no te olvidan

Cuando se cumplen ocho años de la aprobación del Estatuto Básico del Empleado Público (Ley 7/2007, de 12 de abril)  casi nada se ha movido en la función pública española
 
J. A. Chaves.- Blog Contencioso.es.- Con la crisis económica y los coletazos de la corrupción parece que no importan los problemas del empleo público. Ni políticos, ni sindicatos, ni ciudadanos ni programas electorales parecen preocupados por reformar sustancialmente la herramienta mas poderosa para revitalizar los servicios públicos y la dignidad administrativa: los empleados públicos.
  
Parece haberse abandonado los problemas a la judicialización puntual, a la negociación ocasional en cada Administración y a no abrir una caja de los truenos.
  
1. El EBEP se remitía por un lado a desarrollos legislativos de cada Comunidad Autónoma para fijar modelos propios; en segundo lugar, a desarrollos reglamentarios por el propio Estado; y en tercer lugar, al resultado de negociaciones en distintos ámbitos (estatal, autonómico o de cada Administración).
 
El resultado de la cosecha es desolador. Pocas leyes autonómicas y casi todas burdos plagios de la legislación estatal o de la Comunidad vecina, limitándose a buscar la paz social. El propio Estado ha huido de reglamentar su propio Estatuto siguiendo la política del avestruz. Y los pactos negociados han sido parcheos y recauchutados de situaciones concretas.
O sea, digamoslo claro: el EBEP ha sido el parto de los montes de Esopo (mucho ruido y pocas nueces), que en versión de Samaniego nos estremece:
 
“Con varios ademanes horrorosos,
los montes de parir dieron señales.
Consintieron los hombres temerosos
ver nacer los abortos más fatales.
Después que con bramidos espantosos
infundieron pavor a los mortales,
estos montes que al mundo estremecieron
un ratoncillo fue lo que parieron..”
  
2. Así que parece que se reformará el procedimiento administrativo y el régimen jurídico de las Administraciones pero en lo que se refiere a la reforma del personal, “ni está ni se le espera”.
  
Quizá ese cartucho quiere reservarse para anunciarlo ante las elecciones generales con los tópicos consabidos (“se pagará más a quien más trabaje”, “más calidad de vida”, “incorporación de tecnologías para hacerlo mas llevadero”, etc).
 
RPTs  
Y mientras tanto colosales bucles jurídicos en torno a las Relaciones de Puestos de Trabajo (modelo que revienta por las costuras), a la mezcolanza de laborales y funcionarios haciendo la misma labor, a una estructura retributiva utilizada como el pescadito para las focas del acuario, a una movilidad administrativa que mueve a los que quieren que sean movidos, a unas negociaciones sindicales en horas bajas, etc.
  
No me extraña que sigan vigente mis atrevidos criterios sobre Cómo reconocer un funcionario ejemplar en tiempos difíciles, pues difíciles son las coordenadas que le ha tocado vivir, juguete de la crisis económica y política.
  
En fin, me he detenido en esta reflexión porque acabo de enterarme que lleva subido a internet una ponencia que efectué en el año 2013 a la que tuvo la amabilidad de invitarme la prestigiosa Escuela Gallega de Administración Pública, y visto lo visto, dado que nada se mueve en el horizonte, creo que reviste actualidad en cuanto a diagnóstico y posibles recetas de los problemas del empleo público. Aquí la tenéis, por si tenéis tiempo y os interesa. Y si no tenéis ninguna de las dos cosas, pues tan amigos, que hay vida mas allá de la Administración.
 

lunes, 13 de abril de 2015

Eecciones locales 2015: ¿Polígono o museo?

"Confiemos que con la crisis hayamos aprendido a separar el trigo de la paja porque a veces los errores tornan en horrores"
 
Blog EsPúblico.- Leopoldo Tolivar Alas.- Ahora que el Gobierno ya vaticina crecimientos económicos apreciables, que se ha bajado la retención del IRPF, se retoca la tasa de reposición y se devuelve la atención primaria a los sin papeles, recuerdo el célebre texto del Génesis en que Faraón le pedía a José que le descifrara su inquietante sueño: -“Vi siete vacas gordas y de hermoso aspecto que salieron del Nilo; y pacían en el carrizal. Pero otras siete vacas subieron detrás de ellas, pobres, de muy mal aspecto y flacas; de una fealdad que nunca había visto en todo Egipto”. Y, pensando en el símil bíblico, también debemos preocuparnos todos ante el temor de volver a las andadas del despilfarro inútil, porque ya sabemos lo que, inexorablemente, viene después.
 
Muy posiblemente sea cierto lo que dicen los economistas de que ya nada volverá a ser como fue y, también, que el ambiente de causa general a la corrupción en el que estamos, ayudará a mirar las inversiones y su contratación con lupa. Pero una cosa es la legalidad y otra la oportunidad; lo que en términos políticos se llaman las políticas propias de cada fuerza o candidato. Y ahí es donde me temo, en vísperas electorales, que vuelvan las promesas programáticas o las sorpresas populistas de los contendientes, laminando cualquier vestigio de austeridad, eficiencia y sentido común.
 
Disparates por doquier
¿Cuántos ayuntamientos españoles, de todo tamaño, color y ubicación han prometido y ejecutado verdaderos disparates para los que ni tenían recursos presentes ni capacidad de mantenimiento futura? Por no hablar de leyendas urbanas (o rurales) como la del municipio con media de edad superior a los ochenta que se gastó los cuartos en un rocódromo o las de los ayuntamientos que disfrutando de la mejor climatología invernal de Europa, se empeñaron en motar piscinas climatizadas y no pudieron pagar ni el primer recibo del gas. Pero claro, si las Administraciones grandes construyen aeropuertos sin aviones, puertos sin barcos y universidades sin alumnos, a ver quién le tose a un alcalde por tener una ocurrencia desinteresada.
 
Esas Administraciones territoriales más potentes, hoy fundamentalmente las autonómicas y provinciales, tampoco son inocentes de tanto dispendio irracional al haber querido contentar a todo regidor que llamaba a sus puertas. Ahí estuvo el Plan E del Gobierno de Zapatero y sus remedos regionales. Y tantos tratos bilaterales o multilaterales en los que, en varias autonomías, lo que querían, por emulación localista los alcaldes era un museo de lo que fuera, un polígono industrial aunque no hubiera empresas en la zona o un polideportivo aunque se tratara de un lugar dormitorio.
 
De polígonos industriales que, además de destrozar muchas veces parajes de interés paisajístico o agrario, no protegidos o recalificados, se convirtieron en superficies asfaltadas con farolas decrépitas, matojos y unas pilastras arruinadas, está el país lleno. En una España con más de ocho mil municipios, algunos diminutos, no puede haber otros tantos focos empresariales. Y menos colindantes, como si se tratara de propiedad horizontal. Pero a ver quién era el guapo que se atrevía a decir que no cuando las vacas gordas pastaban en el Miño, en el Ebro o en el Guadiana. O en el Nalón, como un día relataré con más detalle.
 
Museos de los horrores
En cuanto a los museos… ¡algunos producen sonrojo sólo con el nombre y  no digamos con su contenido y proyecto museográfico!  No es de extrañar el menguado éxito que suelen cosechar estas aventuras que no tienen gracia ni como esperpentos. Porque, en muchos lugares del planeta sí existen real y no figuradamente, museos de los horrores. Algunos no se llaman así, pero lo son: campos de concentración y exterminio, fosas de limpieza étnica o ideológica, criptas de momias… Otros lugares o recintos no tienen empacho en adoptar denominaciones inequívocas, como el Corrections Museum de Bangkok, instalado en una vieja cárcel de alta seguridad y crueldad, donde el visitante puede detenerse en los más depravados métodos de tortura y de aplicación de la pena capital desde tiempos inmemorables hasta la actualidad; porque en Tailandia aún no se ha abolido la pena de muerte.  Pero quien tenga estómago para contemplar atrocidades no deberá viajar a Asia. En Santillana del Mar encontrará el Museo de la Tortura El Solar, que dice ofrecer “una exposición permanente dedicada a los diversos instrumentos de tortura, castigo, humillación y pena capital, utilizados durante el periodo en el que actuaba la Inquisición”. Allí se topará con variados ingenios, felizmente descatalogados.
 
Los museos a los que me refiero en este comentario más que horrores delatan errores. Y falta de fiscalización del acierto, el rigor y la oportunidad técnica. Cuando la genialidad se materializa a costa de las arcas locales (aunque ahora, tras la Ley 27/2013 diríamos que era una competencia impropia, posiblemente), malo. Pero si se ejecuta con maná autonómico, peor.
 
Confiemos que con la crisis y las estrecheces hayamos aprendido a separar el trigo de la paja porque, como se ha dicho, a veces los errores tornan en horrores. Pasa (yo mismo lo he estudiado) con el error judicial indemnizable y se aprecia, también, con algunas decisiones políticas extravagantes, ilógicas, sin sentido, desmesuradas, contraproducentes o perjudiciales, incluso, para quien las adopta. La equivocación es humana, como ya advirtiera San Agustín y antes Cicerón; lo censurable –diabólico se decía en la antigüedad-, es perseverar en el desacierto y trocar el fallo en barbaridad o absurdo.

sábado, 11 de abril de 2015

¿Cómo generar talento en las administraciones públicas?

Elbert Hubbar:  “Existe algo mucho más escaso, fino y raro que el talento.  Es el talento de reconocer a los talentosos“

Post relacionado: Víctor Almonacid. Blog NosoloAytos: Leonardo da Vinci y el talento en las organizaciones públicas

GemaT. Pérez.- Blog trabajarmasporunpocomenos.- El talento se ha convertido en la divisa básica de competitividad para los países y las organizaciones, en el centro de las soluciones para el crecimiento económico y el desarrollo sostenible. Talento es algo más que formación; son vivencias, cultura, compromisos, valores.
 
¿Es posible generar más y mejor talento en las administraciones públicas?
 
Nos encontramos con dos orillas: la zona de confort, de la dejadez, del determinismo orientado al fracaso, en la que no hay gestión de recursos humanos. Y al otro lado, un lugar atractivo en que vivir y trabajar. ¿Cómo podemos pasar de una a otra? ¿Cuál es el puente a través del que podemos caminar? ¿Quién lo construye?:
 
Los departamentos de recursos humanos, actualmente llamados departamentos de capital humano, son la clave y deben estar en la toma de todas las decisiones estratégicas de las organizaciones, públicas y privadas.
 
Sin ánimo de ser exhaustiva, apunto algunas líneas de trabajo que se pueden desarrollar:
 
– La implicación de toda la plantilla en los objetivos estratégicos de la organización. Damos por supuesto que las administraciones públicas tienen diseñados planes estratégicos (buscando en el portal de la transparencia del gobierno de España “plan estratégico” se presentan 73 páginas, algunos habrá…)  Y el esquema definir un proyecto, poner objetivos, ejecutarlos y controlarlos, es decir, planificar, con uno u otro nombre se está haciendo en todas las administraciones públicas y a todos los niveles. La parte siguiente, que sería implicar al personal, es un paso cualitativo fundamental.
 
– La implicación en las TIC: claramente la tecnología potencia el talento. Hoy no deberíamos poder decir que un empleado público es tecnológico y otro no, es tanto como decir que unos saben leer y otros son analfabetos.
 
– Fidelización de los empleados: planes que tienen que ver con la ilusión, con los sentimientos, con la felicidad en el trabajo, es decir, con la parte del alma de las personas. Se dice que tal y como te sientas, así vas a actuar. Esto exige una formación importante en materia de liderazgo que facilite que la faceta personal se vea reflejada en la faceta profesional. Mejorar las capacidades de relación de las personas, cómo ser un equipo en lugar de un grupo. Me temo que la formación en todas estas materias que son un plus para la generación del talento es todavía una asignatura pendiente para las organizaciones, a pesar de que haya programas como el de formación directiva del INAP o de la Escuela de Hacienda Pública, que recogen cursos relacionados con la inteligencia emocional.
 
– Encontrar referentes internos: conseguir que las experiencias de los veteranos (de eso sí podemos presumir) aporten conocimiento a la organización. Quienes llevan 30 años en un servicio, sección o área son buenas “referencias internas” que pueden ayudar enormemente (no todos, claro, pero sí la gran mayoría).
 
– Fomentar los canales de comunicación: las posibilidades de interconexión, exprimir las líneas transversales, conocer lo que se está haciendo en unidades idénticas, hacer partícipes a todos los empleados públicos de las decisiones que deben conocer.
 
Estos serían algunos de los tramos del puente que deberíamos construir para pasar de una orilla a otra.
 
¿Cómo orientamos el talento?
En las administraciones públicas es necesario orientar el talento hacia la eficiencia; lo marca la propia Constitución española, no es un concepto nuevo. Se utiliza ahora y parece que gusta más la palabra excelencia, la mejora continua, las políticas de calidad que están poco a poco implantándose. Es algo tan evidente como preguntarse periódicamente: ¿cuánto he mejorado? ¿Cuánto he aprendido?
 
Además, se debe guiar hacia el camino de la exigencia, la necesidad de resultados y la consecución de objetivos: los directivos públicos deben ser muy exigentes, se debe procurar cierta tensión interna positiva. Es un reto permanente el de saber sacar lo mejor de la gente con la que se trabaja, ganar cada día su confianza.
 
Y dos términos que no suelen verse juntos pero que, a mi juicio, son inseparables: la transparencia y la coherencia. Todos los proyectos, las razones, los condicionantes, los datos objetivos y subjetivos deben ser conocidos por los miembros de la organización y tienen que ser coherentes. Todas las decisiones deben estar bajo el parámetro de la coherencia, de otra forma, no hay quien se crea nada, por mucho que sea transparente.
 
¿Qué apoyos podemos tener los empleados públicos para generar y mantener el talento?

1. El apoyo tecnológico es básico: está disponible, es barato y accesible. Utilicémoslo para fomentar el talento en las administraciones públicas: administración electrónica, doc-e, cl@ve, etc. De todo esto ya se oye hablar hace unos cuantos años y se van dando pasos importantes.
 
2. La new education o formación mucho más abierta: el conocimiento es global, todo está on line. Cualquier empleado público que quiera saber más de un tema puede tener acceso y conocer cómo se está gestionando en organizaciones similares. La información ya no es un poder oculto y secreto al servicio de unos pocos, es cada día más pública. No vale decir “no sé”, se puede saber.
 
3. La necesidad de innovar: no es suficiente copiar lo que va bien, dejar las cosas como se están haciendo hasta ahora. Hay que empezar a mentalizarse de que es necesario incorporar la necesidad de innovar en el ADN de todo empleado público.
 
¿Cuáles son las bases del empleado público del futuro próximo?
 
Para mantener el talento en las administraciones públicas sería necesario que los empleados tuvieran la mayor parte de las siguientes habilidades:
 
– Person to machine: tener capacidad de interconexión con las TIC, con las redes , con la tecnología en general.
 
– Singularidad: el equipo es más importante que el individuo, pero hay que buscar el talento singular: aquello que diferencia a cada uno y hace que su aportación mejore sustancialmente al equipo. Algo así como adecuar las funciones a los puestos y los puestos a los funcionarios (¡ahí es nada!).
 
– Globalidad: los funcionarios debemos pensar en un mundo global, olvidémonos de las pequeñas parcelitas de poder.
 
– Los nuevos artesanos: las nuevas tecnologías hacen que podamos recuperar poco apoco la parte artesana de nuestro trabajo, que seamos un poco más propietarios de nuestros productos. Los servicios dejan de ser masivos para ser individualizados en función de la particularidad de cada demandante. Ahí entra la capacidad del empleado público de identificarla y adecuarla.
 
– Valores: “se buscan personas completas”, que se identifiquen con la cultura y se comprometan con la organización.
 
– Human to human: es necesario practicar la empatía, porque al final trabajamos en organizaciones de personas y para personas. El trato personal y la habilidad de ponerse en el lugar del otro se deben valorar especialmente.
 
De todo esto y algo más se habló en la jornada Competitividad a través del talento, organizada por la APD y a la que asistieron directivos fundamentalmente del ámbito privado, pero que sin duda aportó algunas ideas que bien pueden ser aplicadas en el ámbito público.
 
La cuestión de la selección y captación de los talentos para las organizaciones públicas merece un tratamiento especial, porque como dijo Elbert Hubbar:  “Existe algo mucho más escaso, fino y raro que el talento.  Es el talento de reconocer a los talentosos“