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jueves, 7 de mayo de 2020

Víctor Almonacid: Diez preguntas a ....Amalia López Acera

Otro post de Víctor Almonacid:  ¿Cómo debe ser la "nueva normalidad" en la Administración?

“En las administraciones públicas nos movemos muy bien entre boletines oficiales y decretos pero tenemos que adaptar ese lenguaje administrativo a un entorno como Facebook, Twitter o Telegram”

Por Víctor Almonacid.-Nosoloaytos.com.- Amalia López Acera es licenciada en Ciencias de la Información y tiene un Máster en Marketing Digital y Social Media. Ha trabajado durante 15 años en la Generalitat Valenciana en varias consellerías así como en el servicio público de empleo donde conoció de primera mano lo que es la atención directa al ciudadano al atender a más de 27.000 personas desempleadas.

Amalia lópez Acera
En el año 2014 asume el reto de poner en marcha la estrategia digital del servicio público de empleo abriendo los perfiles en redes sociales y otras iniciativas novedosas en su momento como un blog, el servicio de atención al ciudadano a través de WhatsApp, la creación de videotutoriales o la difusión de eventos a través de Periscope.

En el año 2018 se incorpora al Ayuntamiento de Calp como periodista, puesto en el que ha estado hasta el 1 de mayo de este año en el que comienza una nueva etapa como Jefa de Comunicación de la Agencia Valenciana Antifraude.

En todos estos años ha recibido numerosos premios como el Premio Novagob 2015 al miembro más destacado de la administración pública; el Premio 2016 a la tuitera más influyente del Foro de Economía de la Universitat de València; el Premio CNIS 2016 a la mejor gestión de redes sociales en las administraciones públicas; el Premio Día de Internet 2017 a la mejor marca personal en redes sociales y el Premio Novagob 2018 a la mujer más destacada de la administración pública.

Combina su trabajo con la docencia en diferentes entidades como el Instituto Nacional de Administración Pública (INAP), la Escuela de Administración Pública de Castilla y León (ECLAP),  la Escuela de Administración Pública de la Región de Murcia (EFIAP), la Universitat de Girona, la Escuela de Negocios ESIC, la Universidad Católica de Valencia, la Diputación de Alicante, la Diputación de Segovia o la Diputación de Castellón entre otros.

Es fundadora de la Asociación de Mujeres en el Sector Público de la que fue Vicepresidenta siendo en la actualidad miembro de su junta directiva. Desde hace 8 años escribe un blog en el que habla sobre marca personal, redes sociales y comunicación en las administraciones públicas el cual se ha convertido en un referente en su ámbito.

1.- La primera pregunta es inevitable y hace referencia a tu reciente incorporación en la Agencia Valenciana Antifraude como Jefa de Comunicación, ¿es la comunicación cada vez más importante para instituciones y organizaciones?
Sin ninguna duda. Cada vez son menos las personas que piensan que la comunicación no es importante para un ayuntamiento, un ministerio o una diputación pero ahora nos encontramos en el momento en el que hay que tomar decisiones para que esa importancia se materialice con medidas y actuaciones concretas y esto no es algo sencillo. En el caso de la Agencia Antifraude esta labor de comunicación resulta esencial para que la ciudadanía conozca de su existencia para poder recurrir a ella en un momento dado así como para conocer el trabajo que se está realizando en la lucha contra la corrupción.

2.- ¿Cuáles serían los principales obstáculos que encuentran las administraciones públicas a la hora de comunicar con la ciudadanía?
Para mí hay un obstáculo que destaca por encima de todos y es la necesaria separación de la información de servicio público de la información de contenido político. La ciudadanía no se cree la comunicación que hacemos desde las administraciones porque hay más política que información de interés. Basta echar un vistazo a las redes sociales de las administraciones públicas y encontrar una sucesión de fotos de alcaldes o ministros. Esto no quiere decir que los políticos tengan que desaparecer de las redes sociales, pero lo que no pueden hacer es acaparar toda la comunicación que se hace desde la administración. Esto está cambiando y ya tenemos ejemplos como la Sentencia #PageCumple donde por primera vez se ha condenado a un gobierno autonómico por hacer política en las redes sociales de una administración pública. Y es que las redes sociales de una administración pública son de los ciudadanos y no de las personas que están al frente de la misma.

3.- Entonces, ¿qué información tendríamos qué ofrecer a la ciudadanía desde las administraciones públicas?
Toda aquella que sea de utilidad. Pongamos por ejemplo que si se inaugura un colegio en una localidad el alcalde o la consejera querrán que salga su foto. Pero si analizamos las estadísticas utilizando técnicas como el growth hacking lo que vemos es que lo que interesa al ciudadano es saber qué actividades extraescolares va a ver o las líneas de autobuses para llegar hasta allí. Tenemos que tener claro que si no ofrecemos contenido de interés para el ciudadano además de la penalización del alcance orgánico estamos a un solo click del unfollow.

4.- ¿Cómo podemos conseguir mejorar la información y la comunicación que ofrecemos?
Tenemos que partir de una profesionalización de la gestión de la comunicación en la administración pública lo que supone la incorporación en las ofertas públicas de empleo de plazas no solo de periodistas, sino también de otros perfiles como los de community manager, especialistas en SEO, webmasters, diseñadores gráficos… Esta profesionalización se tiene que ver reflejada así mismo en el diseño de planes y estrategias de comunicación que den sentido al trabajo que se hace.

5.-  ¿Estamos ante un nuevo modelo de comunicación para las administraciones públicas?
Sin ninguna duda estamos en un momento en el que tenemos que cambiar la forma de comunicarnos con la ciudadanía lo que implica importantes desafíos que van desde implantar nuevos canales de comunicación, utilizar nuevas herramientas digitales o aprender un nuevo estilo a la hora de comunicar. Partimos de la base de que en las administraciones públicas no sabemos comunicar ya que nos movemos muy bien entre boletines oficiales y decretos pero tenemos que adaptar ese lenguaje administrativo a un entorno como Facebook, Twitter o Telegram. Durante el estado de alarma cuando anunciamos en el ayuntamiento que se suspendían los plazos administrativos muchas personas nos preguntaron a través de redes sociales qué era eso y lo que suponía. Las administraciones públicas somos las “invitadas” en las redes sociales y tenemos que adaptarnos sin olvidar por otro lado que somos administración pública. Lograr este equilibrio no es fácil.

6.- Para muchas administraciones públicas las redes sociales se han convertido en la panacea y se afanan por abrir perfiles en todas las redes sin saber muy bien para qué.
Es verdad y además es un gran error. Yo siempre he dado un consejo y es que antes de abrir perfiles en redes sociales hay que pararse a pensar si necesitas esas redes sociales y para qué las quieres. Para ello hay que diseñar una estrategia en el que tengamos en cuenta qué personas van a gestionar esas redes sociales, con qué recursos contamos, qué contenidos vamos a publicar, qué estilo vamos a utilizar… todo eso tiene que estar claro antes de empezar ya que si no nos encontramos con el ejemplo de muchas administraciones que se lanzaron a abrir perfiles y después de un tiempo se dieron cuenta de que no era fácil mantenerlos y acabaron abandonando.

7.- ¿Por qué todo el mundo cree que es community manager?
Mucha gente cree que como sabe publicar en Facebook ya puede llevar las redes sociales de un ayuntamiento o ministerio, y nada más lejos de la realidad. Una cosa es publicar en redes sociales y otra muy diferente es gestionar redes sociales de forma profesional. Es curioso porque me he encontrado con directivos públicos y cargos políticos que opinaban sobre la estrategia a seguir en redes sociales cuando no sabían ni lo que era un repost, el Edge Rank o un acortador url.

8.- ¿Cómo está siendo la comunicación de las administraciones públicas durante esta crisis del coronavirus?
Pues como en otros aspectos aquí también hay administraciones de dos velocidades: aquellas que ya contaban con canales de comunicación implantados para las que ha sido muy fácil diseñar estrategias de comunicación para esta situación de crisis, y otras que no tenían nada. Durante las primeras semanas recibí varias llamadas y correos en los que me preguntaban qué canal podían abrir de forma muy rápida ya que no tenían forma de comunicarse con los ciudadanos. Y es que esta crisis ha puesto de manifiesto que la comunicación es clave ya que la administración puede tomar muchas medidas, poner en marcha iniciativas o habilitar nuevos teléfonos de atención pero sino tienes canales para informar a los ciudadanos, ¿cómo se van a enterar de ello?

9.- ¿Cómo se gestiona la comunicación en situaciones de crisis?
Empezando a gestionarla cuando no hay crisis. Y aquí comparto mi experiencia en el Ayuntamiento de Calp. En septiembre del año pasado comenzamos a trabajar la gestión de la comunicación ante situaciones de crisis. Organizamos reuniones con diferentes departamentos, se modificaron algunos protocolos de actuación y se creó un grupo de WhatsApp de emergencias donde podíamos compartir información, coordinar actuaciones y tomar decisiones de forma muy rápida y ágil. Tuvimos la oportunidad durante la DANA y la borrasca “Gloria” de probar esta forma de trabajar y vimos las deficiencias y problemas que había y los corregimos. El departamento de comunicación diseñó además una estrategia de comunicación a través de un modelo de infografías para estas situaciones de crisis y un sistema de coordinación que nos permitía elaborar la información y difundirla a los ciudadanos por todos los canales del ayuntamiento en apenas unos minutos. Todo ese trabajo previo permitió que cuando estalló la crisis del coronavirus estuviéramos preparados para informar a los ciudadanos desde el primer minuto.

10.- ¿Qué papel juega la comunicación interna en las administraciones públicas?
Esta crisis nos ha mostrado la importancia de contar con una buena comunicación interna ya que si no estamos coordinados no podemos hacer bien nuestro trabajo y para eso necesitamos plataformas que nos permitan comunicarnos. Para mí la comunicación interna es importante por dos razones: una primera porque ayuda a crear equipos de trabajo y segunda porque la experiencia me ha enseñado que no puede haber una buena comunicación externa, si no hay una buena comunicación interna.

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martes, 20 de noviembre de 2018

Hacia un nuevo modelo de comunicación en las administraciones públicas

"Abordar un cambio del modelo de comunicación no es tarea fácil, no nos vamos a engañar, pero tampoco lo está siendo el cambio de modelo hacia la administración electrónica y ello no quiere decir que no tengamos que hacerlo"

Por Amalia López Acera blog.- Ha  llegado el momento. No podemos esperar más. Y es que se hace necesario, urgente diría yo, implantar un nuevo modelo de comunicación en las administraciones públicas.

Desde que empecé a escribir este blog hace algo más de 4 años, son muchas las cuestiones que he ido abordando en los casi 150 artículos que he escrito sobre diferentes aspectos relacionados con la comunicación en las administraciones públicas. He hablado sobre redes sociales, blogs, videotutoriales o páginas webs. En todos esos artículos he puesto de manifiesto aspectos que se podían mejorar o incorporar, pero la verdad es que nunca había tratado la cuestión de un nuevo modelo de comunicación en su conjunto.

Estaríamos hablando no tanto de una cuestión de abrir perfiles en redes sociales o de que tener un blog para contar a los ciudadanos lo que hacemos, sino de ir un paso más allá con algo más importante y relevante. Se trataría de reconocer y asumir que ha llegado el momento de cambiar el modelo de comunicación que tenemos en las administraciones públicas porque el actual, reconozcámoslo, ya no nos sirve.

¿Y por qué no nos sirve?
Pues no nos sirve porque no les sirve a los ciudadanos. Y es que a pesar de todo el trabajo que se realiza en las administraciones públicas los ciudadanos saben poco o nada de lo que hacemos, y cada vez tenemos más la sensación de que menos informados están. Por no hablar de que a pesar de estar en un mundo hiperconectado a los ciudadanos les resulta casi imposible poder “conversar” con su administración. En este artículo hablo con más detenimiento de esta cuestión.

En cambio sí que saben lo que hacen los políticos, o si somos más precisos, el político o la política que está al frente de esa administración. Y es que los gabinetes de prensa son “de la Ministra” o “del Alcalde”, incluso esa utilización del lenguaje nos transmite la idea sobre la función y el trabajo que desarrollan esos gabinetes.

Pero los tiempos han cambiado y los ciudadanos nos piden, y nos van a exigir en los próximos años, que desde las administraciones públicas trabajemos por y para ellos en este área al igual que lo hacemos desde otras.

Abordar un cambio del modelo de comunicación no es tarea fácil, no nos vamos a engañar, pero tampoco lo está siendo el cambio de modelo hacia la administración electrónica y ello no quiere decir que no tengamos que hacerlo.

En el caso de la comunicación, y a pesar de no requerir grandes inversiones en infraestructuras como en el caso de la administración electrónica, soy capaz de asegurar de que va a costarnos mucho más cambiar.

El principal escollo hacia ese nuevo modelo de comunicación es que precisa de un cambio de mentalidad para entender que el político no es el protagonista de la comunicación (ni sus reuniones, visitas o inauguraciones) sino que el verdadero protagonista es el ciudadano.

Por tanto, tenemos que ser capaces de dar al ciudadano información que le sea de utilidad así como ser el canal para saber qué piensan, opinan y lo que nos quieren proponer y sugerir.

¿Qué supone este cambio hacia un nuevo modelo de comunicación en el que el ciudadano es el protagonista?

1) Los gabinetes pasan a ser departamentos de comunicación
Los gabinetes deberían dejar de llamarse así (gabinetes) y configurarse como auténticos departamentos dentro de la estructura organizativa de las administraciones públicas como cualquier otro servicio a la ciudadanía.

Y es que partimos del hecho de que todo el trabajo que se hace en la administración se hace para el ciudadano, y tiene su justificación precisamente en ese interés público. Por tanto, y aunque sí que pueda serlo en aspectos puntuales y concretos, no trabajamos para la alcaldesa o la ministra.

El departamento de comunicación de una administración debería trabajar para los ciudadanos lo mismo que el departamento de informática o el departamento de contratación.

¿Os imagináis que en la oficina de atención al ciudadano se enseñará a cada persona que se acerca a la ventanilla una foto del alcalde de cada reunión que asiste o cada obra que inaugura? Pues eso es lo que hacemos ni más ni menos pero en otros canales (redes sociales, notas de prensa, boletines informativos…).

¿Estamos ofreciendo por tanto la información que es de interés para el ciudadano o la que es de interés para el político? Sin hablar de la cuestión de que se destinan recursos humanos y materiales de la administración para realizar esas funciones.

Solución: la comunicación de las administración públicas se hace por y para los ciudadanos. Si el cargo político quiere hacer comunicación sobre su persona que utilice los recursos de su partido o bien los que tiene a su disposición a través de cargos de confianza o asesores en sus propios canales de comunicación independientes de los institucionales.

2) Separar información de servicio público y de carácter político
Muy relacionado con el punto anterior está la necesidad de separar la información de servicio público de la información de carácter político. Un tema del que todos hablamos por detrás pero del que no se ha abierto un debate público sobre ello y que yo me animo a abrir.

Y es que hay que decirlo bien alto y claro: no se puede permitir que se utilicen los medios institucionales para hacer comunicación política. Y muchos me dirán que estoy loca o que por qué no se va a poder hacer. Pues entre otras razones daré una de peso: ya hay una sentencia que ha condenado a un gobierno autonómico por hacer comunicación política en una cuenta institucional de Twitter.

Si te interesa conocer más en profundidad la Sentencia #PageCumple no dejes de leer este artículo.

Solución: recoger mediante reglamentos u otro tipo de herramientas legales las funciones y la organización de los departamentos de comunicación de las administraciones públicas.

3) Profesionalización de la gestión de comunicación
Ni un alcalde tiene que llevar el Facebook del Ayuntamiento ni puede haber departamentos de comunicación en los que no haya un sólo periodista. Y aquí mucho me temo que tendremos que recurrir a las asociaciones de periodistas e incluso a la FAPE (Federación de Asociaciones de Periodistas de España) para evitar el intrusismo profesional.

E incluso me atrevo a ir más allá y es poner sobre la mesa un tema que preocupa y mucho como son las injerencias del poder político sobre el trabajo que realizan los periodistas que trabajan en los departamentos de comunicación de las administraciones públicas.

Solución: elaboración de reglamentos, directrices o recomendaciones sobre el trabajo que se debe llevar a cabo desde los departamentos de comunicación de las administraciones públicas y adopción de los códigos deontológicos.

4) Cambiar la forma de comunicar 
En los gabinetes de prensa (que es como se les llama como si no hubiera más medios que la prensa) se sigue trabajando como hace 20 años y en ellos la elaboración de notas de prensa es el elemento estrella seguido de otros tan arcaicos y tan inútiles como los “saludas”. Bueno, a lo mejor hemos abierto Facebook y Twitter en nuestra administración para poder colgar las notas de prensa.

Esto tiene que cambiar, pero este cambio nos obliga en muchos casos a un reciclaje profesional de las personas que trabajan en los gabinetes de prensa de las administraciones públicas hasta convertirlos en verdaderos departamentos de comunicación en los que primen nuevos formatos, canales y estilos para comunicarnos con la ciudadanía.

Solución: crear departamentos de comunicación con plazas de periodista recogidas en la RPT’s (Relación de Puestos de Trabajo) así como de otros nuevos perfiles profesionales relacionados con la comunicación como marketing, webmasters, community managers, especialistas en SEO… Y por otro lado ofrecer planes de formación para las personas que ya están ocupando esos puestos.

Sé que muchas personas pensarán que plantearnos un nuevo modelo de comunicación en las administraciones públicas es algo descabellado y a largo plazo. Puede ser. Pero para poder llegar al largo plazo un día tenemos que plantearnos un pequeño plazo y posiblemente el hecho de que entre todos empecemos a cuestionarnos que ese cambio es necesario sea el comienzo.

Yo por mi parte he asumido el compromiso personal y profesional de trabajar por ese nuevo modelo de comunicación y que pueda ser una realidad. Y lo hago desde el convencimiento de que este es el único camino que tenemos si queremos afrontar con éxito los retos y desafíos que en los próximos años nos depararán los cambios en nuestra sociedad y de los que las administraciones públicas no estaremos al margen.

miércoles, 31 de octubre de 2018

Amalia López Acera: ¿De quién son las redes sociales de las Administraciones Públicas?

"Las administraciones públicas tienen que estar en redes sociales porque es ahí donde están los ciudadanos"

Por @amalialopezacera.- Blog.- El hecho de que las administraciones públicas tengan perfiles en redes sociales es algo que ya no nos resulta extraño, aunque todavía podemos encontrar administraciones que están en la fase de decidir si están o no en redes sociales, un debate ya superado como lo podría ser el de plantearnos si nuestra administración tiene que tener o no una página web en internet.

Las administraciones públicas tienen que estar en redes sociales porque es ahí donde están los ciudadanos. Según el último estudio de IAB Spain del año 2018 son ya más de 25,5 millones los españoles los que tienen perfil en alguna red social, por lo que las administraciones públicas tienen que estar en esas redes sociales si quieren relacionarse y comunicarse con los ciudadanos.

La apertura de perfiles de administraciones públicas en redes sociales y la gestión de los mismos ha pasado en los últimos años por una primera fase donde se mezclaba la novedad y la improvisación a otra fase más “madura” en la que nos hemos empezado a plantear cuál es el papel que dichas redes sociales juegan en la relación comunicativa que se establece entre la ciudadanía y las administraciones públicas.

Si analizamos de quién son las redes sociales de las administraciones públicas son muchas las respuestas que encontramos según a quién preguntemos. Si nos fijamos en esos perfiles observamos como en la gran mayoría de los casos la información que se ofrece a través de los mismos tiene más relación con la actividad que desarrollan las personas que están al frente de las mismas que con el trabajo que se realiza desde la propia administración.

Y es que partimos de una situación que se ha perpetuado durante años y que parece que todos hemos asumido como algo normal y natural, y es que los departamentos de comunicación y los gabinetes de prensa de las administraciones públicas trabajan para “informar” de lo que hace el ministro, diputada o presidente de turno en vez de ofrecer información de interés y de utilidad para los usuarios de esa administración.

Esa forma de entender la comunicación que se hace desde las administraciones públicas provocó que en el momento en que aparecieron las redes sociales esos mismos gabinetes asumieron su gestión y adoptaron los mismos roles creyendo que “estar en redes sociales” es simplemente publicar la agenda de actos o las notas de prensa.

¿La información que se publica en los perfiles en redes sociales de las administraciones públicas interesa a los ciudadanos?
La respuesta me atrevo a decir es que no. Y lo podemos comprobar simplemente analizando las estadísticas que nos proporcionan las propias redes sociales no sólo en cuanto al número de visualizaciones, sino sobre todo al engagement que dichas publicaciones consiguen.

Hasta la aparición de las redes sociales la información que se difundía desde una administración pública era la que publicaban los medios de comunicación en una simbiosis casi perfecta en la que los gabinetes de comunicación escribían para los medios de comunicación, y los medios de comunicación recogían la información que difundían las administraciones públicas.

Y para informar a los ciudadanos se utilizaban o bien folletos, o bien esperábamos a que vinieran a las oficinas y dependencias administrativas para proporcionales la información que necesitaban.

Sin embargo, las redes sociales han venido a trastocar todo este escenario comunicativo ya que el poder ahora lo tiene el ciudadano a través de lo que yo denomino la “tiranía del unfollow”, es decir, si no me interesa lo que publicas en Facebook o Twitter simplemente hago clic y me olvido de ti.

Pero no sólo eso, aunque te siga en Facebook si tus publicaciones no consiguen engagement, es decir, si los ciudadanos no comentan ni comparten tus publicaciones el algoritmo orgánico te penalizará y hará que cada vez menos gente te vea. Esto puede llegar hasta el punto de que aunque hagas 20 publicaciones nadie las verá ya que Facebook “entiende” que aunque publiques, como a nadie le gusta tu contenido,  este no es un contenido de interés y se lo irá mostrando cada vez a menos personas.

Y es que tenemos que plantearnos cuál es la razón que lleva a un ciudadano a seguir una cuenta en Facebook de un ayuntamiento o de un organismo público. ¿Acaso es la información del político inaugurando o realizando visitas? ¿o son las notas de prensa con sus valoraciones y opiniones? ¿o las reuniones que mantiene cada día? Puede que sí, que interesen esas informaciones en casos puntuales, pero si lo único que encuentra el ciudadano es ese tipo de información, ¿dónde y cuándo comunicamos la información de servicio público?
Porque no nos olvidemos que la implantación de la administración electrónica tiene como ventaja que los ciudadanos no tengan que desplazarse hasta nuestras oficinas para realizar los trámites administrativos. Pero también está provocando que se pierda el principal canal de información y comunicación entre los ciudadanos y las administraciones públicas y era la atención presencial.

A todo esto tenemos que añadir que si los ciudadanos no encuentran la información que necesitan sobre su ayuntamiento en la cuenta oficial del ayuntamiento en Facebook, seguro que habrá otra cuenta que sí que la ofrecerá, y será muy fácil que dejen de darle “me gusta” a nuestras publicaciones en detrimento de las que publican otras cuentas que si son de utilidad para ellos. De esta forma iremos viendo como “cae” en picado el número de visualizaciones lo que lleva a que muchas administraciones públicas opten por la promoción y la publicidad, es decir, por pagar a Facebook para que muestre sus publicaciones.

Ha llegado por tanto el momento de empezar a poner orden y a diferenciar lo que es la información de servicio público de lo que es la información de carácter político. Las redes sociales de las administraciones públicas no están para difundir lo que hace la persona que está al frente de esa institución, para eso están los perfiles personales de esas personas o los perfiles de las formaciones políticas o cualquier otro que quieran abrir, los cuales serán gestionados por asesores y personal de confianza.

Pero las cuentas y perfiles en redes sociales de las administraciones públicas se tienen que dedicar a ofrecer información de servicio público además de ser un canal de comunicación entre la propia administración y los ciudadanos.

Para poder establecer esa separación de funciones debemos tener claro que hay que :

Incluir la gestión de las redes sociales dentro del organigrama de la administración 
Debemos empezar a tomar conciencia de que las redes sociales son un canal de comunicación con los ciudadanos y además, cuanto más las usamos, más nos damos cuenta de que se están convirtiendo en un canal de atención como lo pueda ser el teléfono o el correo electrónico.

Las redes sociales no pueden estar en manos del personal de confianza o asesores políticos ya que esas personas trabajan con un objetivo diferente al que lo hace la propia administración. Esto no quiere decir que realicen mal su trabajo o que incluso lo hagan en beneficio de los ciudadanos, pero sin duda, está condicionado.

Si tu puesto de trabajo en la administración pública está vinculado a una persona que decide de forma libre tu nombramiento y tu cese evidentemente el objetivo final de tu trabajo, es decir, el para quién trabajas está ligado a esa vinculación. Los ciudadanos ya no son tus “jefes”, lo es la persona que tiene la capacidad de nombrarte y de cesarte.


Profesionalización de la gestión de las redes sociales
Cuando hablamos de redes sociales estamos hablando de comunicación. No hablamos ni de informática ni de documentación ni de tener muchos seguidores, por lo que las redes sociales deben ser gestionadas por personal funcionario experto en comunicación y con formación específica en el manejo de estas herramientas. En este otro artículo señalo cuál debería ser el perfil del community manager de la administración pública.

Y es que en los temas de comunicación, y muy especialmente en los de redes sociales, existe la creencia generalizada de que si sabes publicar en redes sociales ya sabes gestionar redes sociales. Y nada más lejos de la realidad. Las redes sociales son la imagen de la administración y en estos momentos se está convirtiendo en el principal canal de comunicación con los ciudadanos, por lo que debemos gestionarlas con la calidad, profesionalidad y neutralidad que le exigimos a cualquier otro servicio ofrecido desde una administración pública.

Contar con personas que son empleadas públicas de la administración va a garantizar la independencia con respecto a injerencias de cualquier tipo, ya que el objetivo del trabajo que realizan esas personas será ofrecer la mejor información y atención a través de redes sociales a los ciudadanos para los cuales trabajan.

En este artículo abordaba la cuestión de no todos somos community manager.

Contar con planes y estrategias de comunicación en redes sociales

Son pocas las administraciones públicas que elaboran y desarrollan planes y estrategias específicas para el trabajo que van a desarrollar en redes sociales. Debemos tener claro para qué queremos estar en redes sociales, qué queremos comunicar y cómo lo vamos a hacer.

Tiene que quedar establecido desde las redes sociales en las que vamos a tener presencia y en cuáles no, así como el tono, el estilo y el tipo de comunicación que vamos a utilizar. En la medida en que esté definida esa estrategia y la misma aparezca recogida por escrito en un documento, más fácil será que todos sepan y asuman cuál es el papel que juegan las redes sociales dentro de la propia administración.

Las redes sociales están demostrando ser el mejor altavoz del trabajo que se realiza desde las administraciones públicas y consiguen aglutinar gracias al paraguas de su credibilidad (no nos olvidemos que la información ofrecida por un ministerio, ayuntamiento o universidad tiene más credibilidad que la realizada desde un perfil desconocido) a miles de ciudadanos.

Una oportunidad que pocos políticos quieren dejar desaprovechar como galería para “dejarse ver”,sobre todo en unos momentos en los que la clase política en general goza de poca credibilidad entre la ciudadanía.

Sentencia #PageCumple 
Sin embargo, hay que empezar a tener claro que en las cuentas institucionales de las administraciones públicas no se puede hacer política. Que se ha hecho hasta ahora y se hace, de acuerdo, pero hay que dejar de hacerlo.


Hablamos de la llamada sentencia #PageCumple. Durante un tiempo el Twitter oficial del Gobierno de Castilla-La Mancha utilizaba el hashtag #PageCumple en todas sus publicaciones, con lo que se quería transmitir la idea de que todo lo que se hacía desde el Gobierno de Castilla-La Mancha era mérito del Presidente Emiliano García-Page. Pues bien, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha ha condenado a este gobierno y ha señalado que no se puede hacer comunicación política en las cuentas institucionales y pide al perfil institucional de Twitter de la Junta de Castilla-La Mancha que no vuelva a usar el hashtag #Pagecumple.

La sentencia argumenta que el uso del perfil oficial del Gobierno de Castilla-La Mancha “supone una ventaja clara en el juego político que rompe con la necesaria neutralidad de los medios públicos, sin olvidar que los mismos se encuentran financiados por recursos públicos y que la labor de redacción se encarga a empleados al servicio de las administraciones públicas“.

Es verdad que en muchos casos diferenciar lo que es información política de lo que es información de servicio público es complicado en cuanto a que la línea que separa ambas puede ser muy delgada, o como señalan muchos, “tampoco podemos quitar a esos cargos políticos porque están ahí”. Desde luego que están ahí, pero una cosa es “estar”, y otra cuestión muy diferente es ser los protagonistas de la comunicación que se hace desde la administración pública. Y pongo un ejemplo.

Si un ayuntamiento inaugura una biblioteca podemos optar por sacar la foto del alcalde o alcaldesa con los concejales, además de todos los cargos de otras administraciones públicas que en esos casos se suelen “acercar” para salir en la foto. O bien podemos sacar una información sobre los servicios que va a ofrecer la biblioteca, cómo sacarse el nuevo carné, el horario que tendrá, etc… Ambas informaciones se refieren a la apertura de una nueva biblioteca, pero su tratamiento es muy diferente.

Sin duda la sentencia #PageCumple es la primera piedra de otras muchas que vendrán, y que son una llamada de atención para todas aquellas personas que todavía no comprenden (o no quieren comprender) que las redes sociales de las administraciones públicas pertenecen a los ciudadanos y que son a estos a los que deben servir. Tenemos que empezar a cambiar la forma que tenemos de comunicar desde las administraciones públicas porque además, es posible hacerlo.

Ya en el año 2015 la Diputación de Valencia anunció que se eliminaban todos los saludas protocolarios de los responsables políticos de sus publicaciones lo que nos demuestra que si se quiere, se puede.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Novedad editorial: Gestión inteligente de las redes sociales en la Administración pública

En la presentación  del libro estuvo presente el alcalde  del municipio granadino de Jun, el "twitterstar" José Antonio Rodríguez Salas     
  
 [Indice de la publicación]

 El jueves por la tarde tuvo lugar en la sede madrileña de Esade la presentación de libro  "Gestión inteligente de las redes sociales en la Administración pública" cuyos autores son los funcionarios y gestores públicos Óscar Cortés y Antonio Díaz, a la vez que ex-alumnos de esta escuela de negocios.

Momento de la presentación en ESADE
El libro  ha sido editado por el Instituto Vasco de Administración Pública,  IVAP, que lo comercializa en papel, 25 €, y en Pdf por 7,26 €. Su secretario Joseba Pérez de Heredia también intervino en la presentación y en el posterior debate que se abrió con el auditorio.
 
Tras la presentación del editor intervinieron los autores @ y @, precedidos por el   alcalde de Jun, José Antonio Rodríguez, @JoseantonioJun , que trasladó a la audiencia su entusiasmo y numerosos testimonios de las ventajas y oportunidades que aportan las nuevas tecnologías -especialmente las RRSS- en la gestión diaria de su pequeño municipio granadino pero referente en el mundo digital.
 
 Privacidad y brechas
Por su parte los autores, aunque entusiastas de las  #RRSS, expusieron en sus intervenciones  tanto las oportunidades como las amenazas -sobre todo en los temas tan candentes de la privacidad- que plantean  para la gestión de todas las AA.PP,  así como las brechas tecnológicas o generacionales y las  resistencias de los propios funcionarios y su entorno jurídico-burocrático para ampliar su alcance. 

 En todo caso, este viaje a las #RRSS no es voluntario o hacia ninguna parte porque aquellas AA.PP que no lo emprendan ya con una estrategia clara  pagarán las consecuencias, incluidos sus líderes políticos cuando pasen por las urnas.
       
Gestión inteligente de las redes sociales en la Administración pública
 
Colección: Ciencia de la Administración. IVAP         
Autores Antonio DÍAZ MÉNDEZ; Óscar CORTÉS ABAD    

Año Edición:2014.
 ISBN:978-84-7777-436-5
 
FormatoPrecio (€)


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jueves, 29 de agosto de 2013

Curso en Madrid: Innovación y redes sociales en las administraciones públicas:

El curso Innovación y redes sociales en las administraciones públicas: transparencia, participación y colaboración  se celebrará en Madrid entre los días 3 y 5 de Septiembre organizado por la UAM.
 
Las administraciones públicas españolas han sufrido profundas transformaciones durante las últimas dos décadas. Entre las dimensiones de innovación administrativa más recientes se encuentra la incorporación de herramientas de la nueva gestión pública, así como ideas de la gobernanza en red. Por ello, las redes sociales atraen cada vez más la atención de las administraciones públicas como fuente de innovación y mejora interna, así como ámbito de profundización en la relación con la ciudadanía. Todo ello abre las puertas a una transformación de calado en el sector público.
 
Las redes sociales se han incorporado a nuestra vida cotidiana de una manera rápida y progresiva a lo largo de la última década, constituyendo un fenómeno social, político, económico y tecnológico que está modificando la forma en la que nos relacionamos. En el caso español, estas herramientas han alcanzado un nivel de difusión de más del 79% entre los usuarios de Internet, lo que se traduce en una masa crítica de millones de usuarios. En este contexto, los responsables públicos están identificando en las redes sociales una herramienta que les puede ayudar a mejorar su relación con los ciudadanos, y por ello, están apostando de una manera generalizada por su uso.
 
A lo largo de este curso de verano se quiere realizar una aproximación al uso de las redes sociales en los tres niveles de la administración pública española, definiendo su tipología y características, dando a conocer su desarrollo, identificando algunas de las mejores prácticas y escuchando de primera mano la opinión de los gestores públicos. Además, habrá espacio para conocer las principales propuestas, que partiendo desde la sociedad, buscan mejorar la gestión pública.
 
El curso se desarrollará a lo largo de tres jornadas, de mañana y tarde, con un total de 17,5 horas lectivas, y está orientado a empleados públicos, académicos y expertos del sector privado interesados en la innovación del sector público. Además, para todos aquellos estudiantes que asistan al curso y superen una prueba, obtendrán un crédito ECTS
Entidades colaboradoras:    Fundación Democracia y Gobierno Local y Ayuntamiento de Alcobendas
+info: Tel.: +34 91 497 51 00
e-mail: informacion.general@uam.es