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martes, 3 de diciembre de 2019

Recursos para profesionales de la formación (noviembre)

Estamos descubriendo que las conversaciones, la palabra, es muy poderosa para el cambio organizacional. Enrique Sacanell, veterano consultor con gran predicamento en la Administración pública Vasca, es el gran maestro de ello. 

Por Jesús Martínez.- Trabajo Colaborativo blog.- Como ya es habitual, la última entrada del mes en el blog, la dedicó a recopilar los mejores recursos que hemos compartido en la Comunidad de formación del Inap social. Hay un poco de todo, pero lo más abundante, lógicamente, es lo relacionado con la formación y el aprendizaje. También, ocupa un papel importante la tecnología en su vertiente de afectación social. Y ¡cómo no! la transformación de las organizaciones a través del conocimiento. Pongo el acento siempre en el papel de directivos que generan oportunidades para el cambio. Recursos Humanos y, después, las capas más activas de las organizaciones, lo siguen. 


Estamos descubriendo que las conversaciones, la palabra, es muy poderosa para el cambio organizacional. Enrique Sacanell, veterano consultor con gran predicamento en la Administración pública Vasca, es el gran maestro de ello. Organiza en febrero una acción formativa en Bilbao. Muy recomendable.  

( El 31 de enero de 2019 organiza , también,  “La evaluación de la formación en la empresa”. Y aquí reflexiona sobre ello: ¿Es suficiente la evaluación de la formación que hacemos? 


Nos ha gustado la entrada de Gustavo Entrala en su blog Inspirinas sobre la procrastinación. Es un tema muy de buenos deseos para año nuevo, pero es sugerente y, pensada, además para mentes creativas. Recomiendo su lectura.  

(Extra: De Entrala,  me ha encantado esta entrada, inspirada en Steve Job,  en la que les dice a los jefes como han de conducir las reuniones y una severa crítica a la MBAs. ¡Genial!) 


Un buen informe de Family Online Safety Institute que nos avisa sobre las nuevas premisas de  seguridad para internet en la era de  la inteligencia artificial. 

Y , por su parte, la  UOC  también   reflexiona sobre la universidad y la inteligencia artificial. Entrevista a Wayne Holmes del Institute of Educational Technology en The Open University, sobre Inteligencia Artificial, asistentes personales y la universidad del futuro. 


Vanessa Núñez nos dice que otro de los retos pendientes en las organizaciones es crear una verdadera cultura de aprendizaje. Y que va más allá que la suma del aprendizaje de sus miembros. Es otro gran reto de la gestión del conocimiento organizacional.  En un delicioso post, después de citar a los clásicos, concluye en que aprender es una experiencia social y las organizaciones pueden ser lugares extraordinarios para las personas que formamos parte de ellas. 


Necesitamos brújulas para orientarnos en este fin de época que está transitando más rápido de lo que pensábamos hacia otro aún desconocida. Por eso son tan importantes los referentes. Alejandro Piscitelli reflexiona frecuentemente sobre ello y pone el acento en la desaparición de la seguridad ( en el sentido de confianza en el futuro) tal como había sido entendida históricamente.  En la presentación  ¿En qué mundo vivimos? lo explica así:  La clave para crear seguridad psicológica es reconocer cuán profundamente obsesionados están nuestros cerebros inconscientes con ella “La cultura es un conjunto de relaciones vivientes que apuntan hacia un objetivo compartido. No es algo que somos. Es algo que hacemos” 


Afortunadamente también, de tanto en tanto, encontramos indicaciones para el futuro de otros grandes pensadores. Es el caso de Manuel Castells en su Ruptura (segunda edición) y de José María Lasalle en su Ciberleviatan 

Destaco de Lassalle: La única alternativa al Ciberleviatán (dictadura digital alrededor de la inteligencia artificial, la robótica y el resto de tecnologías exponenciales) es una sublevación liberal que promulgue un pacto entre la técnica y el hombre. Un acuerdo que subordine la tecnología a un nuevo humanismo basado en derechos digitales y propiedad sobre los datos … 

Y de Castell: …sin un orden visible que pueda sustituir al que está desapareciendo, ¿en qué puede consistir hoy la utopía? ¿Nos arriesgamos a experimentar y a vivir en un caos creativo? 

El próximo jueves 19 de diciembre, a las 4 ‘30 de la tarde tendremos la tercera sesión de Aprender en Comunidad. Estará a cargo de Silvia Alonso y nos hablará de los Límites y las posibilidades de la evaluación de transferencia y de impacto , en la época del descrédito de la formación tradicional, aquella a la que se ha  asociado la evaluación según el  modelo de Kilpatrick. 

Sylvia Alonso es una de las componentes de la comunidad más experta en la formación, pero especialmente en la evaluación. Estaremos muy pendientes de su posición que, a buen seguro, marcará el criterio a seguir.  
Para seguir la sesión , este enlace
Cuatro tendencias en aprendizaje organizacional.  Julian Stodd fue un clásico en la primera temporada de curación. En este segundo semestre es la primera vez que lo citamos,  pero con una aportación importante , en la que reflexiona sobre cómo integrar el aprendizaje social, el  Big Data y analíticas, la  realidad virtual y aumentada y la ciencia del aprendizaje,  en los departamentos de aprendizaje y desarrollo. Se decanta por que la matriz sea el aprendizaje social, para ir integrando el resto, pero sin dejar el liderazgo a los tecnólogos.  

¿Por qué el “empowerment” está obsoleto? Juan Ferrer afirma que el empowerment ya no es lo que era, está viejuno. Ahora toca hablar de autonomía en las organizaciones y no como una concesión. 

Dos revistas educativas para bajarse, del otro lado del Atlántico: 
-La edición 25 de Ruta Maestra  de Santillana, ya se encuentra disponible en su versión digital. En formato tipo cara y cruz, donde presentaremos dos importantes temas para nuestros lectores: por la cara “Metodologías activas” y por la cruz “Neuroeducación “ 

-“Uso de datos y nuevas evaluaciones” es el título del tercer número de la revista +Aprendizajes, publicada en el mes de setiembre por la Fundación Ceibal.  

El cambio comienza desde dentro. Guía de acompañamiento en la transformación digital Esther Manzano. (El canvi comença des de dintre. Guia d’acompanyament a la transformació digital – Ester Manzano). Llevábamos varios meses esperándola y, por fin, ha aparecido. Se trata de la guía que ha de acompañar, formar e inspirar a los más de 4000 empleados públicos que abandonan sus viejos espacios diseñados en criterios fabriles,  por otros nuevos  en los que se prima la transparencia, la conexión, y donde las herramientas informáticas apuntan a la colaboración por defecto. Se puede descargar aquí. 

La escuela para los agentes de cambio. Como, seguramente, la guía anterior se quedará corta, nos permitimos recomendar un curso de Future Learn, de 6 semanas de duración en el que se forma específicamente en competencias y habilidades para el cambio organizacional. Puede que en estas figuras esté el complemento necesario para el tan deseado cambio cultural que requiere cualquier transformación organizativa. periódicamente 

Si os habéis preguntado cómo puede ser la curación en el campo de la salud, ya tenemos la respuesta. Se trata del blog Salud con Cosas de   Miguel Ángel Máñez. Como en el caso de Marta Torán (Gerente del Área de Innovación y Propuesta de Valor en Telefónica Educación Digital)  en el ámbito educativo, Máñez lo hace en el ámbito sanitario. Él es economista y lleva mucho tiempo trabajando de gerente en diversos centros hospitalarios Tiene un muy buen criterio a la hora de recoger aquello que interesa a la comunidad. Recomiendo esta entrada en la que nos hace pensar sobre el burnout y cómo combatirlo. Textualmente: El líder y su comportamiento juegan un rol esencial sobre el bienestar del profesional. La evidencia es abundante, tanto para médicos como para enfermeras, y además no solo sobre el efecto del liderazgo en el burnout, también sobre dicho efecto en los resultados asistenciales de la organización.  Curiosamente, los autores no hablan del equipo y el trabajo en equipo, ya que se centran en el concepto de comunidad. Los espacios de interacción y comunicación interpersonal tienen un impacto muy positivo y por ello es importante crearlos o mantenerlos (Investigación en la que se basa aquí) 

Todos hemos sentido atracción alguna vez por herramientas digitales interactivas como Kahoo. Acaba de salir otra al mercado, con una versión gratuita muy potente, que la mejora. Permite, además, incorporar datos cualitativos. Llega la nueva generación de presentaciones interactivas: MENTIMETER 

      
 Bill Brandon en Learning Solutions vuelve a una idea que ya es tendencia en la foramcion externa a las AAPPS. Resumimos su planteamiento: 

      …es parte de una evolución del modelo organizacional para el aprendizaje desde una perspectiva estrecha del apoyo al alumno a una visión más amplia hacia el  aprendizaje…: No hay nada malo con buenos cursos. Obviamente, lo hemos demostrado durante décadas en el campo del diseño instruccional, creando los mejores cursos basados ​​en una buena ciencia de aprendizaje con tecnología. Pero, y esta es la forma más simple de pensar sobre la necesidad de un cambio en el modelo, si todo lo que un trabajador necesita saber y recibir apoyo solo se entrega en cursos, estaría en clase 24 x 7 x 365 días al año. Entonces, la idea de cursos y cursos, la idea de capacitación no tiene nada de malo. Pero, lo que hemos aprendido, especialmente en los últimos años, es que para permitir un desempeño ejemplar, para que las personas se desempeñen mejor en el lugar de trabajo y cumplan objetivos más estrictos y sean más eficientes y productivos, necesitan un apoyo que trascienda el aula y vaya  directamente al lugar de trabajo. 

Va a ser un clásico en las próximas semanas: las propuestas sobre lo que será la formación y el aprendizaje en 2020. Aquí dejo la 1ª. Me ha parecido interesante la funcionalidad que se agrega a los vídeos en los que, de forma automática, aparece la transcripción de texto y permite una búsqueda rápida sin necesidad de visualizarlo entero.  También disponible en Teams de Office 365.

jueves, 16 de noviembre de 2017

Las ‘startups antiburocracia’ se hacen fuertes en España

Rollbox es un motor que se ocupa de pagar a los trabajadores, de realizar automáticamente los trámites de la Seguridad Social y de notificar a la Administración todas las novedades

Revista de prensa. Gonzalo Toca. Retina El País.- La mayoría estamos hartos de de cumplir cada vez más trámites con la Administración. Por eso empieza a crecer un jardín de 'startups' dispuestas a aprovechar esta oportunidad de negocio

Comentario en Blog
La Danza del cambio 
Se está configurando una pequeña constelación de startups españolas especializadas en combatir una de las peores bestias negras de los ciudadanos en general y los emprendedores en particular: el papeleo y la burocracia sin fin. Algunas de ellas, como  Rollbox, han alcanzado valoraciones millonarias.

Que los españoles, los autónomos especialmente, están hartos de cumplir cada vez más trámites con la administración no sorprende a nadie. Que les frustra la lentitud de los procesos dentro y fuera de sus empresas tampoco es novedoso. Lo que sí sorprende y es novedoso es que haya empezado a crecer un jardín de startups dispuestas a aprovechar esta oportunidad de negocio… y que los fondos de inversión extranjeros hayan comenzado a apostar por ellas.

De hecho, Xavier Leal e Ismael Sánchez, fundadores de la empresa de automatización e inteligencia artificial Rollbox, acaban de ver cómo, tan sólo un año y medio después de fundarla, el fondo alemán Point Nine Capital se la ha valorado en tres millones y medio de euros. Además, les han dado 700.000 euros para que puedan expandir sus operaciones desde España y Reino Unido a Francia, Italia y Alemania.

Rollbox, según Leal, es “un motor de nóminas que actúa en tres pasos: primero, calcula partidas como la cotización y las retenciones de todo tipo de retribuciones, desde salarios a finiquitos o bajas médicas; después, se ocupa de pagar a los trabajadores, de realizar automáticamente los trámites de la Seguridad Social y de notificar a la Administración todas las novedades; en tercer lugar, comunica al software de Recursos Humanos que todo se ha hecho correctamente y ‘avisa’ al software de Contabilidad de que tiene que actualizar sus números”.

Llega la inteligencia artificial
Hasta ahora, el rol protagonista lo juega la automatización de los procesos. Sin embargo, el aterrizaje de la inteligencia artificial, en este primera fase mediante chatbots y agentes virtuales, ya ha comenzado poco a poco en el mundo de la gestoría y todo parece indicar que la realización humana de las tareas más repetitivas va a perder sentido a marchas forzadas. La unión de estos dos fenómenos – la automatización y los robots- promete limitar la burocracia hasta el hueso y con ella los empleos y tareas que sólo se justifican por el mero movimiento de papeles.

Las grandes empresas españolas han reaccionado positivamente ante este tipo de iniciativas. Xavier Leal admite que están en negociaciones con "dos gigantes" del Ibex35 e Idoia de Paz, directora de Consultoría de Recursos Humanos de Deloitte, reconoce una marea de automatización de “transacciones básicas no sólo en el área de Personal, sino también en los procesos de formación, en todas las tareas administrativas y rutinarias y en los procesos de reporting”. Según ella, han empezado a aplicar la automatización inteligente también al “reclutamiento y atracción de talento”

Luis González Gugel, socio responsable de Robotics de Deloitte, distingue entre la automatización pura y dura y la inteligencia artificial. La adopción de la primera, según él, “se ha disparado tanto en Estados Unidos como, en los últimos meses, en España”. Respecto a la inteligencia artificial, compuesta esencialmente por agentes virtuales y chatbots ahora mismo, “el coste de aplicar estas tecnologías y sus capacidades actuales hacen que todavía falte un poco para su implantación a escala”. La mayoría de las cotizadas españolas, concluye, “se encuentra en fase de exploración de estas tecnologías”.

Por supuesto, Rollbox es sólo una de las pequeñas estrellas de esta nueva constelación anti-burocracia. Hay otras fulgurantes como, por ejemplo, Declarando, Anfix, Exaccta o Captio.

Facturación y tributos
La plataforma de asesoramiento fiscal virtual Declarando la capitanea Marta Zaragozá, su CEO y una de su fundadores. Zaragozá no esconde una de sus misiones: “Acabar de una vez con la labor de los asesores que no asesoran y que no hacen más que cobrar a sus clientes por rellenar modelos y llevarlos luego a las oficinas de Hacienda”. Es la guerra.

¿Pero cómo lo harán exactamente? Para empezar, apunta, “soy abogada fiscalista desde hace años y hemos trasladado todo ese conocimiento, y todo lo que nos vamos actualizando cada vez que sale una norma nueva, a un chatbot que pregunta a nuestros usuarios, envía alertas y formula recomendaciones con los datos que éstos le dan en sus respuestas”. Por supuesto, el usuario también puede realizarle consultas y “visualizar en todo momento las normas sobre las que se le está aconsejando”.

Declarando, como Rollbox, combina la automatización con la inteligencia artificial. Los de Zaragozá se dirigen a los autónomos de todas las comunidades salvo Navarra, País Vasco y Canarias, que tienen regímenes tributarios especiales. El objetivo, aclara, es que “facturen fácilmente y cuenten con un asesor fiscal automatizado a precio accesible que les ayude a presentar sus impuestos ante la Administración”.

Otra startup, Anfix, se ha convertido, desde que abriera sus puertas en 2010, en uno de los grandes proveedores de software de contabilidad y facturación en la nube para pymes y autónomos. Aprovecharon que los gigantes de su sector se ocupaban sobre todo de otros gigantes y estaban tardando en modernizar sus herramientas.

Anfix propone automatizar la suma de los ingresos y los gastos, acceder en cualquier momento y lugar al balance, los cargos y los abonos en tiempo real del negocio, crear una comunicación fluida y directa entre el banco, el emprendedor y el asesor desde una sola plataforma y, por último, simplificar al máximo la elaboración y emisión de facturas. Según fuentes de la compañía, han invertido ocho millones en los últimos siete años y han alcanzado la nada despreciable cantidad de 100.000 clientes.

Los clientes de Anfix no están solos: los de Exaccta y Captio también intentan huir del papeleo que suponen las facturas y, sobre todo, las notas de gastos o los tiques. Nadie quiere guardar y arriesgarse a perder los tiques de los taxis o las comidas, que se deterioran fácilmente hasta el punto de que la tinta de los importes se borra por la fricción. Tampoco son muchos los candidatos a pasar los importes a ordenador ‘picando’ cada cifra y fecha como un triste funcionario de Kafka.

Por eso mismo, Exaccta y Captio apuestan por que sea el móvil el que reconozca lo que pone en el tique y lo digitalice mediante una fotografía, que luego puede imprimirse o no. El sistema de Exaccta extrae de forma automática los datos relevantes de una factura y genera, instantáneamente, la contabilidad y borradores de modelos tributarios ajustados a cada usuario.

Exaccta, Captio, Declarando o Rollbox reflejan el hartazgo de millones de españoles, dentro y fuera de las grandes empresas y dentro y fuera del mundo de los autónomos que no quieren más papel y procedimientos sino menos. Intentan rehuirlos en los taxis, en la administración pública y en los departamentos de personal y recursos humanos. Confían en que sus smartphones, la nube y las nuevas plataformas y aplicaciones móviles los ayuden a conseguirlo.

Otro post de interés. Enrique Sacanell. Blog la Danza del Cambio. Bajo una nueva gestión: prácticas innovadoras que están cambiando las organizaciones

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Enrique Sacanell: ¿Cómo le llamamos? ¿Plan de legislatura, de mandato, de gobierno,...?

Un Plan Estratégico, en el marco de la gestión de la administración local,  suele denominarse Plan de Ciudad o Plan Estratégico de Ciudad.
 
Enrique Sacanell. Blog La Danza del Cambio.- En estas fechas bastantes ayuntamientos, cada vez más, están elaborando el plan que orientará su actuación en los próximos cuatro años. Esto es lo fundamental, la incorporación de prácticas de gestión en la administración local que aumente su eficiencia y la calidad de los servicios que prestan a la ciudadanía.
La Agenda que coordina Víctor Almonacid
es un instrumento para planificar y ejecutar la
gestión de los gobiernos  locales durante el
presente mandato 2015-19
Sin embargo, el uso de denominaciones diversas para ese plan no deja de añadir cierta confusión. Unos lo llaman Plan de Legislatura, otros Plan de Mandato, otros Plan de Gobierno, incluso algunos lo incluyen bajo la denominación de Agenda Local XXI.

Comienzo por mis preferencias. A mi me gusta la denominación Plan de Legislatura. Algunos buenos amigos juristas lo cuestionan, básicamente aduciendo que quienes legislan son los parlamentos. Ellos son más expertos que yo pero, desde la humildad, creo que es una interpretación bastante restrictiva. Los ayuntamientos aprueban ordenanzas  o planes de gran trascendencia para la ordenación de la vida ciudadana, como por ejemplo el Plan General de Ordenación Urbana. En efecto, leyes no hacen, pero aprueban normas que regulan la convivencia.

 Por otra parte, el concepto legislatura se ha generalizado como referencia al periodo de cuatro años existente entre elecciones, ya sean éstas generales, autonómicas o locales. Creo que esa acepción no la recoge aún la RAE, sin embargo considero que es un significado bastante claro para la mayoría de la ciudadanía. Así pues, me gusta la palabra y me parece que alude con claridad al periodo de tiempo que abarca el plan.

 Plan de Mandato no me gusta, básicamente porque comparte raíz con el verbo mandar. Desde el punto de vista formal no podría ponerle muchas objeciones ya que aquí sí que hay una clara definición del termino por parte de la RAE. Sin embargo, tiene una fuerza semántica que la conecta con un simbolismo que creo se aleja del estilo de política que hoy demanda la sociedad. Hablar de gobierno abierto, de participación y transparencia, en el marco de un plan que alude al "mandato" me resulta contradictorio.

 Plan de Gobierno es otra denominación posible. No me inclino por ella porque subraya el sujeto del Plan, el gobierno, mientras que las denominaciones anteriores aluden más al periodo temporal: una legislatura o mandato. Es cierto que es un plan del gobierno local y no del conjunto de la corporación.  Desde esa perspectiva es una alternativa interesante, sin embargo me sigo inclinando por utilizar la referencia temporal que aporta el uso de "Plan de Legislatura".

 Otras denominaciones son menos habituales. Por ejemplo, en algún caso se ha dado a este plan la denominación de Agenda Local XXI, integrando así la perspectiva de sostenibilidad que tiene la Agenda en el conjunto de la acción municipal. Sin embargo, es un concepto conocido por una minoría y que genera confusión para la inmensa mayoría.
 
Proyección temporal
Aunque en sentido estricto este plan podría también definirse como Plan Estratégico, en el marco de la gestión de la administración local, su equivalente suele denominarse Plan de Ciudad o Plan Estratégico de Ciudad. Este Plan tiene una proyección temporal superior a los cuatro años y se plantea con la intención de agregar las voluntades de una amplia variedad de agentes sociales, además del conjunto de partidos políticos municipales. En este sentido no es un instrumento de planificación y gestión del gobierno local. El gobierno local ha de considerarlo en la confección de sus estrategias y proyectos pero es una referencia, un marco más que una estructura calendarizada de proyectos a desarrollar.

Resumiendo, mi preferencia va por usar el término Plan de Legislatura, aunque quizás lo más importante sería alcanzar un consenso generalizado para utilizar uno u otro término y ayudar a generar una cultura de gestión en nuestros ayuntamientos.

Convocatoria: Viernes 2 de Octubre. Valencia. Jornada sobre la Agenda de Gestión Municipal 2015-2019. Ver programa.-  Especialmente dirigido a los nuevos Alcaldes, Concejales y Diputados provinciales, técnicos de la Administración local (Secretarios, Interventores, TAGs…), asesores de responsables políticos, abogados especializados en derecho público y opositores a la administración local.

Hora: 19.00 a 21.00. Recepción a las 18.45
Lugar de celebración: Hotel Barceló Valencia. Avda de Francia, 11 (esp. Padre Tomás Montañana) 46023 València (ver mapa).

Entrada libre hasta completar aforo. Necesario inscripción. 902 250 500 y clientes@wke.es
 

viernes, 27 de marzo de 2015

6 reflexiones en torno a la innovación pública

Las entradas de Alberto Ortiz de Zárate, Antón Queralt, Goizalde Atxutegi, Gotzon Bernaola, Enrique Sacanell, Óscar Cortés y Pedro Ibarra sobre innovación pública.
Blog Plan de Innovación Pública.- Desde el comienzo del nuevo curso, allá por septiembre de 2014, hemos tenido la suerte de contar con algunos autores y autoras que han querido aportar su granito de arena a esto de la Innovación Pública a través de nuestro blog. En el post de hoy queremos agradecer y destacar, a modo de resumen, la aportación de estas firmas invitadas que han añadido valor al blog del PIP.
 
Firmas invitadas sobre innovación para el blog PIP
Y es precisamente valor lo que reclamaba Alberto Ortiz de Zárate, un viejo conocido del Plan de Innovación Pública (no en vano fue uno de los artífices del PIP 2011-2013), en el post que estrenó la sección de firmas invitadas del blog, bajo el título “Innovación Pública: Hace falta valor“.
 
Alberto, utilizando el doble significado de la palabra valor, nos habló de la importancia de que la administración se atreva a actuar diferente y que ofrezca valor, es decir, que sea útil a la ciudadanía. Todo ello sin olvidar “que la innovación es siempre un asunto de personas: de personas que tienen ideas, que desean probar algo nuevo, que se benefician de nuevos servicios, que colaboran para mejorarlos. El motor de la innovación es el deseo.”, escribió.
 
Segunda generación de la e-administración
El segundo post de estas colaboraciones llevaba la firma de Antón Queralt, que bajo el título “Administración Electrónica de segunda generación”, hacía alusión al valor que han supuesto las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en la Administración, pero con la convicción de que aún se pueden dar más pasos en esta creación de valor público.
 
Antón mencionaba la importancia de la conexión de las que denomina “mentes abiertas” y “mentes operativas” para lograr  la materialización de las ideas innovadoras, del liderazgo participativo y de la prosperidad colectiva en este camino hacia la construcción de una Administración Globalmente Inteligente, y de “contextualizar estratégicamente la Administración Electrónica, ya que será, probablemente, uno de los pocos caminos para evitar la obsolescencia de muchas administraciones públicas que se creen inmunes a la dinámica transformación socio-económica.”
 
La siguiente aportación al blog vino de la mano de Goizalde Atxutegi y Gotzon Bernaola de Innobasque, con el interesante título “Innovación pública o innovación social, una pregunta que no tiene sentido”.
 
Goizalde y Gotzon insistieron en el papel de la Administración como agente de innovación y liderazgo en el desarrollo social y económico de un territorio, y en que es necesario ahondar en un sistema de democracia participativa y desarrollar modelos de participación y compromiso cívico en el debate y toma de decisiones públicas. Para ello la Administración juega un papel clave en generar nuevas interacciones con la ciudadanía, en facilitarlas, en promoverlas y también en incorporarlas a su propia esencia. En el final del post, nos ofrecieron una batería de iniciativas que debieran asumir  las instituciones con respecto a la responsabilidad de las Administraciones como agentes de Innovación Social y responsables de su desarrollo.
 
Antes de concluir el año 2014, Enrique Sacanell nos aportaba su visión sobre el proyecto de Gestión Pública Avanzada “Aurrerabide”, a través de su post “Aurrerabide, cambiar la gestión, cambiar la cultura”.
 
Utilizando una de sus metáforas preferidas, Enrique compara el cambio en una organización con una danza, donde hay que saber acoplarse a los diferentes ritmos que se bailan en ella. Todo cambio empieza siempre por unos pocos, afirmó, y su éxito depende de la capacidad de esas pocas personas de ir generando conexiones y alianzas, de construir una red de favorables al cambio que vayan asentando sus bases. En el caso de Aurrerabide, destacó la fortaleza del grupo impulsor, de la red generada, de la credibilidad construida y de los hechos mostrados. Nos quedamos con la frase “cambiar la gestión es cambiar la cultura de una organización” como resumen de su post.

Cambio a corto y largo plazo
También sobre cambio en la Administración nos hablaba Óscar Cortés en su post “Cambio en lo público a dos velocidades”.
 
Óscar abogaba por la combinación de la gestión estratégica -el enfoque del pensamiento estratégico y la planificación- con las gestión de innovación -entendida ésta como la capacidad de obtener nuevas ideas que puedan ser aplicables en relativamente poco tiempo y con resultados-. En sus propias palabras, “el secreto está en combinar el corto con el largo. El pensamiento con la acción. Lo macro con lo micro. El secreto está en un cambio a dos velocidades.”
 
Nuestra última firma invitada hasta el momento ha sido Pedro Ibarra, catedrático de la UPV-EHU y miembro del comité de expertos en la elaboración del Libro Blanco de Democracia y Participación Ciudadana para Euskadi.
 
En su post cuyo título era Concienciar y crear espacios de participación ciudadana desde la Administración“, Pedro hace hincapié en la importancia de que las instituciones crean en la necesidad de la participación ciudadana, y en el papel de la Administración en concienciar y crear espacios adecuados para esta participación. De esta forma, se puede “lograr la coincidencia entre lo que los ciudadanos deciden que debe hacerse y lo que deciden los gobernantes, pudiendo así afirmar la existencia de más democracia.”
 
A estas firmas colaboradoras les sucederán otras, que a buen seguro seguirán aportando valor. Muchas gracias a todas y todos los que habéis contribuido. Mila esker!!

viernes, 6 de marzo de 2015

Enrique Sacanell: Gestion Pública y orientación a los resultados: algunas ideas prácticas

"En ocasiones, lo que la experiencia nos muestra es que no obtenemos los resultados esperados porque la hipótesis es falsa"
Blog La Danza del Cambio. Enrique Sacanell. comienzos de febrero reflexionaba sobre la gestión orientada a los resultados en la administración pública. Mencionaba la necesidad de establecer objetivos más concretos de los que habitualmente podemos encontrar y especificar indicadores para poder realizar su seguimiento. Lourdes Zanuy, Cap de Servei de los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Lleida, planteaba que quedaban claros los ejemplos de lo que no son objetivos que sirvan en una gestión orientada a resultados pero que era el momento de mostrar qué tipo de objetivos son los que sirven. Tal y como le prometí, recojo el guante.

Ayuntamiento de Vitoria
 Puede parecer una obviedad, pero para establecer objetivos útiles para una gestión orientada a resultados, lo primero que tenemos que tener claro es qué resultados queremos obtener. Tomo como ejemplo uno de los objetivos genéricos que ya mencionaba en el anterior post: Potenciar medidas para la integración social de las personas inmigrantes. ¿Cómo convertirlo en un objetivo que pueda ser evaluable y medible?

 En primer lugar, el enunciado de ese ejemplo real centra la atención en los medios y no en los resultados. Parece que de lo que se trata es de potenciar medidas, no de obtener resultados con ellas. Si lo formulamos "aumentar la integración social de las personas inmigrantes", seguimos siendo abstractos pero al menos ponemos el foco en los resultados y no en las cosas que hacemos.

Integración social
El segundo paso, partiendo de este ajuste, implica reflexionar sobre qué entendemos por integración social. Son pocas las políticas públicas que tienen una respuesta clara y concreta a una pregunta como ésta. Como ya decía entonces, nadie dijo fácil. Sin embargo, generar ese debate y encontrar una base de acuerdo en el equipo técnico y político me parece en sí mismo un gran avance. Ahora que tanto hablamos de transparencia, me parece un ejercicio de gran transparencia poder explicar a la ciudadanía, por ejemplo, qué entiende este Ayuntamiento, Diputación o Gobierno por integración social o por recuperación económica, o fomento del comercio, o mejora de la calidad de vida, etc.

 Frecuentemente, una fuente de problemas entre la perspectiva política y la técnica, y dentro del propio equipo técnico, reside en que conviven diferentes formas de entender los conceptos genéricos que se manejan. Formas diferentes que no han sido explícitamente contrastadas y que provocan la confrontación cuando se discute sobre la oportunidad de una u otra medida. Al discutir sobre la consecuencia de una determinada manera de ver el problema, en lugar de sobre la forma en que ese problema se ve, resulta imposible llegar a un acuerdo. Cuando ponemos sobre la mesa nuestros marcos de referencia hay más probabilidades de encontrar los márgenes para el acuerdo.
 
 Caso Práctico
Sigamos. Imaginemos que hemos llegado a un acuerdo de mínimos (y en esto la investigación y la universidad nos debe ayudar). Por ejemplo, entendemos que una familia está integrada socialmente si:
 
- Tiene una vivienda con las mínimas condiciones de salubridad (deberemos definirlas);
- Está en contacto con el mercado laboral, idealmente mediante un trabajo remunerado pero también puede ser muestra de integración social el estar inscrito en la agencia de empleo correspondiente y realizar actividades formativas;
- Están escolarizados los menores que puedan existir en el entorno familiar;
- Participa en alguna asociación o grupo local, ya sea cultural, deportivo o de cualquier otro tipo.

De manera complementaria, podríamos también acordar qué síntomas muestran una falta de integración social, además de la carencia de los aspectos anteriores. Así, por ejemplo, el paro de largo duración, la percepción de ayudas sociales más allá de determinado margen de tiempo, las detenciones por cualquier tipo de delito,...

 Una vez que tenemos desglosado el concepto genérico que daba forma a la redacción inicial del objetivo, lo siguiente que tenemos que preguntarnos es ¿sabemos cuál es la situación actualmente en el municipio o en el ámbito territorial correspondiente? Es decir ¿qué datos tenemos sobre esos aspectos? Si no tenemos información sobre la situación actual es imposible que podamos tener una referencia sobre los resultados que obtenemos y, de nuevo, volveremos a contentarnos con hacer cosas. Si no hay datos, o no son suficientes, quizás la primera tarea de una gestión orientada a los resultados tenga que ser precisamente conocer con más solidez la realidad sobre la que se pretende intervenir.
 
 Punto de partida
Y si tenemos la información para conocer el punto de partida en que nos encontramos, es decir, cuál es la dimensión del problema, ya no resulta tan difícil establecer objetivos concretos que orienten nuestra gestión hacia los resultados: aumentar en X el porcentaje de personas inmigrantes que presentan las características de integración social que hemos definido y reducir en Y el porcentaje de personas inmigrantes que presentan los síntomas que hemos identificado como muestra de falta de integración social.

Más allá del aspecto numérico, al concretar nuestros objetivos focalizamos los ámbitos prioritarios sobre los que intervenir, a la vez que ponemos de manifiesto la complejidad del abordaje de determinadas políticas. Por eso, más importante aún es establecer los foros adecuados para realizar el seguimiento de los planes previstos con el fin de obtener esos resultados. Al fin y al cabo, la definición de objetivos tiene mucho de hipótesis a contrastar. Si hacemos esto y esto y esto, entonces ocurrirá esto y obtendremos los resultados esperados. En ocasiones, lo que la experiencia nos muestra es que no obtenemos los resultados esperados porque la hipótesis es falsa. Pero para este post ya vale con lo dicho.

martes, 17 de febrero de 2015

Enrique Sacanell: La gestión orientada a resultados en las Administraciones Públicas

"La cultura política imperante hace ver con sumo temor el hacer explícitos objetivos que si no se alcanzan pueden ser argumento para la crítica desde la oposición"
 
Revista de prensa. El País. El jefe de la Armada se queja del recorte de prestaciones médicas a los militares
 
Enrique Sacanell.- Blog La Danza del Cambio.- Son cada vez menos (aunque haberlas haylas)  las administraciones públicas que no tienen definidos unos objetivos para su gestión, incluso un plan de legislatura o mandato. Sin embargo, la poesía vence a la concreción. La inmensa mayoría de los objetivos son genéricos y declarativos. Expresan deseos más que un horizonte concreto en el que quede claramente indicado cuándo el objetivo estará cumplido.
Sin duda es ya un avance significativo en relación a no muchos años atrás, cuando lo más que se podía encontrar en muchos Ayuntamientos, Diputaciones o Gobiernos era el programa electoral del partido gobernante. Y si preguntabas por cuales eran los objetivos del año o si había un plan de gestión te soltaban sobre la mesa los cientos de páginas del presupuesto.

Tomo al azar algunos objetivos actuales de varias instituciones públicas con experiencia gestora:
 
- Acelerar la recuperación económica para generar empleo.
- Fomentar el comercio como eje de desarrollo económico y de generación de empleo.
- Potenciar medidas para la integración social de las personas emigrantes.
- Mantener cauces de información a la ciudad sobre los programs y servicios dirigidos a...
- Favorecer o apoyar la conciliación de la vida laboral y familiar.

A partir de cada uno de estos objetivos se desgranan las acciones que https://www.facebook.com/ToreoToreroLibros/photos/a.250045005205392.1073741829.150325608510666/305987696277789/?type=1 previsto realizar para llevarlos a cabo. Incluso podemos encontrar informes de evaluación del grado de avance del Plan que nos informan sobre si las acciones previstas se han realizado o no. Sin embargo, pocas respuestas a la pregunta clave ¿y todo el trabajo realizado, todas las acciones llevadas a cabo qué resultado han producido? Cuando el objetivo se formula con palabras como "acelerar", "fomentar", "potenciar", "mantener", "favorecer", "promover", no es posible saber si podemos descorchar el cava para brindar por el éxito. Según cómo veamos la botella, cualquier cosa hecha será suficiente o nunca será suficiente lo que hagamos.

Objetivos e indicadores
Elaborar planes es una asignatura superada en la administración pública. Es más, la elaboración de planes se ha convertido casi en un sarampión, los hay para todo. Los retos hoy son otros. Es necesario establecer objetivos de resultados con indicadores asociados y realizar reuniones periódicas de seguimiento y rendición de cuentas de la evolución de esos indicadores por parte de las unidades responsables.

Los objetivos genéricos e inespecíficos ayudan a ordenar proyectos y acciones, estructurándolos en torno a esos grandes enunciados. Incluso dan una falsa impresión de orientación compartida para toda la organización, cuando en realidad vienen a ser la adición de lo que cada uno hace en su Departamento. Pero no sirven para una gestión orientada a los resultados.

Nadie dijo fácil. Las administraciones públicas actúan en infinitud de ámbitos y en muchos de ellos no es sencillo establecer objetivos que cumplan los criterios básicos de un buen objetivo (medible, específico, temporalizado, significativo, alineado,...). Además, la cultura política imperante hace ver con sumo temor el hacer explícitos objetivos que si no se alcanzan pueden ser argumento para la crítica desde la oposición. Pero si fuera fácil ya estaría hecho. Hoy que la innovación ocupa un lugar destacado en la agenda de muchas administraciones públicas, innovar en la gestión para centrarla más claramente en los resultados que la ciudadanía espera de ellas se me antoja un bonito reto para los próximos años.

viernes, 9 de enero de 2015

Enrique Sacanell: Lo que de verdad importa en la gestión pública: resultados para la ciudadanía

Blog La Danza del Cambio.-E.  Sacanell.  La administración pública se ha centrado históricamente en el procedimiento. En el cumplimiento de las normas que garantizan la legalidad. En esta cultura que ha impregnado las instituciones públicas y que todavía está presente en ellas, los resultados son una variable de segundo grado en el mejor de los casos. Desde esa perspectiva, lo importante es que sea legal, aunque no produzca resultados o los resultados sean penosos.

Campaña de la Renta
Un buen ejemplo me lo daba, no hace mucho, un secretario de un ayuntamiento que me decía que el tiempo de tramitación de un expediente no era un problema suyo, su preocupación se centraba exclusivamente en el cumplimiento del procedimiento legalmente establecido. Si el ciudadano tenía que esperar meses, qué se le va a hacer.

Curiosamente, esta preocupación por el cómo se hacen las cosas, dejando de lado los "qué" o los "para qué" se hacen, parece haber evolucionado en la actualidad pero no para dar más peso a una
gestión pública basada en los resultados (GPBR), sino para modificar el foco de atención de unos "cómo" a otros. Así parece que estamos sustituyendo la preocupación exclusiva en los procedimientos legales por otra que incluye conceptos como la transparencia, la ética pública, la participación, la colaboración...
 
Índice de plazos de resolución de exptes
 Sin embargo, el desequilibrio permanece. Los resultados siguen en un plano secundario. Tenemos, por ejemplo, un índice de transparencia que permite comparar el nivel de transparencia de las diferentes instituciones públicas y hacerlo incluso internacionalmente. Pero no tenemos un índice de tiempos de respuesta a la ciudadanía, de plazos de resolución de expedientes o de grado de satisfacción con los servicios prestados, por poner tres ejemplos.
 
La empresa privada nos ha mostrado, incluso de forma cruel, las consecuencias de centrarse en los "qué" (los resultados) al margen del cualquier "cómo" (valores, procedimientos). Pero la administración pública no ha padecido esa enfermedad. Su problema nunca ha sido que el resultado se colocara por encima de cualquier otra cosa, más bien al contrario, cualquier otra cosa ha parecido estar por encima de los resultados.

Nada más lejos de mi intención que plantear una gestión pública que margine o no de la suficiente importancia al procedimiento, a la ética, a los valores, a la participación, a la colaboración, a la transparencia.... Pero quiero reivindicar un lugar destacado para los resultados en la ciudadanía, lo que de verdad importa. No se trata de elegir entre una cosa y la otra, sino de integrar ambas situando en el centro los resultados en la ciudadanía.


Es más, pienso que un lugar clave para la innovación pública es encontrar como obtener mejores resultados en los servicios que se presta a la ciudadanía respetando la legalidad, basándose en valores, con participación de empleados públicos y ciudadanía, con transparencia,...

Post relacionado: Blog tu Administración Pública. Enrique Morey. Poder y Administración pusilánimes

lunes, 1 de diciembre de 2014

Enrique Sacanell: Bienvenida la transparencia ¿para cuándo una gestión pública avanzada?

"Las mismas instituciones públicas que llenan su web de indicadores no los usan en su gestión"

Post relacionado: Victoria Anderica. Info Access. Lamarea.com. España necesita desesperadamente una buena ley de transparencia
 
Blog La Danza del Cambio. Enrique Sacanell.- Hace unos meses comenté sobre "el lado oscuro de la transparencia". También me parece interesante la reflexión del Daniel Innerarity sobre los límites de la transparencia o la de Luis Fernandez Galiano. Sin embargo, reflexionar sobre sus límites o su lado oscuro, no reduce un ápice la importancia de profundizar en la transparencia, tanto de la política como de la gestión pública. Así que, vaya desde el comienzo, mi bienvenida a la transparencia y mi apoyo a todo lo que queda por recorrer antes de acercarnos a esos límites que mencionaba.

Enrique Sacanell
Pero hoy mi reflexión va por otro lado. En poco tiempo va a ser muy difícil encontrar una institución pública que no tenga publicados en Internet los indicadores recogidos en la Ley de transparencia o incluso los establecidos por Transparencia Internacional. Datos y más datos que van a llevar, ya están llevando, a que una parte del esfuerzo de los empleados públicos se dedique a la recopilación y procesamiento de la información que ha de exponerse en Internet. La necesidad legal y la exigencia social de transparencia también está generando un mercado de soportes informáticos para facilitar el volcado público de tanta información.
 
Otra realidad
 Pero todo esto proceso oculta otra realidad. Las mismas instituciones públicas que llenan su web de indicadores no los usan en su gestión ¿cuantas de ellas disponen de objetivos cuantificados con indicadores mensuales que les permitan hacer un seguimiento de su cumplimiento y tomar medidas en caso de desviación? ¿cuantas de ellas tienen equipos de dirección político-técnica que se reúnen con una frecuencia mensual, al menos? ¿en cuantas ese equipo directivo revisa mensualmente los indicadores que valoran el grado de avance en el logro de sus objetivos y adopta medidas para corregir las posibles desviaciones?

La transparencia nos va a permitir saber en qué se gastan los recursos públicos, qué cobran cargos políticos y empleados públicos, qué empresas son adjudicatarias de los concursos públicos,... incluso qué planes tiene cada institución. Pero no sabremos qué logran, qué objetivos se consiguen y qué medidas se adoptan para mejorar su efectividad. No se si la clave sería proponer nuevos indicadores de transparencia que permitieran valorar esos aspectos, así como la existencia de un equipo de dirección político-técnica que se reúna regular y frecuentemente para analizar los resultados de su gestión y tomar medidas para avanzar en la dirección que se haya propuesto.
 
Transparencia vs gestión
Lo que tengo claro es que si nuestras instituciones públicas no mejoran su sistema de gestión, lo que veremos en la información que la política de transparencia hace visible, son pruebas de lo mucho que se trabaja en el sector público pero poco sobre los resultados que ese trabajo produce y menos sobre la calidad con la que se gestionan.

En consecuencia, bienvenida sea la transparencia y lo que ella aporta para sanear la política y la gestión pública, pero es la hora de poner en primer plano la exigencia de una gestión de las instituciones públicas profesional, centrada en el logro de resultados, capaz de generar una cultura de innovación y de aprovechar el enorme potencial que atesora entre las personas empleadas públicas.