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miércoles, 1 de mayo de 2019

Notificaciones electrónicas, ¿amigo o enemigo?

Otro post de interés. Sergio Jiménez. Analítica Pública: Herramientas de Rendición de Cuentas. Lavisión de las AAPP

Revista de prensa. Confilegal.- Las comunicaciones electrónicas se han incrustado en nuestra sociedad hasta el punto de ser obligatorias en todas las relaciones entre las personas jurídicas y las Administraciones Públicas (AAPP) desde el 2 de octubre de 2016, aunque ya venían siéndolo en las relaciones entre las empresas y la Agencia Tributaria (AEAT).

La fecha de entrada en vigor no fue fiesta nacional, pero las Audiencias Provinciales la tienen marcada en rojo en el calendario, pues marcó un antes y un después en lo que a obligaciones de comunicación se refiere.

Y es que el 1 de octubre de 2016 nos fuimos todos a la cama teniendo una forma de comunicarnos con las Administraciones, generalmente en papel, y nos levantamos con la “obligación” de hacer todo de forma telemática.

Profesiones colegiadas
Tamaña obligación impactó de lleno, de forma generalizada, en todas las personas jurídicas, en entidades sin personalidad jurídica, en quienes ejercieran una profesión que exigiera colegiación y tuviera que realizar trámites y actuaciones con las AAPP.

También en los representantes de personas obligadas a comunicarse telemáticamente y en los propios empleados de las AAPP para los trámites realizados en su condición de trabajadores públicos.

A pesar de que la Ley desembarcó en su momento cargada de buenos propósitos, lo cierto es que se excedió en su pretensión inicial, al establecer una obligación de comunicación telemática cuando ni las propias AAPP estaban preparadas tecnológicamente para ello.

Así, dejaron al pie de los caballos -y aún seguimos así, tras casi dos años y medio de calvario- a muchos administrados, quienes desde el primer día de aplicación de la ley se vieron obligados a comunicarse con las Administraciones por medios telemáticos.

Metidos en fechas electorales, debemos reconocer que, hoy en día, si hiciéramos una encuesta entre quienes se encuentran obligados a comunicarse telemáticamente con la Agencia Tributaria, ganarían por goleada aquellos que están a favor de esta forma de comunicación.

Si bien todavía quedan muchas aristas por pulir, pues hay disfuncionesque hacen que los contribuyentes se puedan encontrar en una encrucijada sin salida.
Como es sabido, los contribuyentes obligados a comunicarse telemáticamente con la Agencia Tributaria reciben sus notificaciones electrónicas a través de su Dirección Electrónica Habilitada (DEH), pero en ocasiones no llegan a abrirlas en los 10 días con que cuentan, por lo que se tienen por notificados a todos los efectos.

Eso significa que desde ese momento empiezan a correr plazos para pagar deudas tributarias, interponer recursos y para que adquieran firmeza los procedimientos sancionadores.

No obstante, para entender bien la cuestión hay que retrotraerse justo hasta el momento en que el obligado tributario (o sufrido contribuyente) se enfrenta a la obligación de solicitar la firma electrónica que posteriormente le habilitará a recibir notificaciones electrónicas permitiendo verificar su identidad.

En ese proceso de identificación, el contribuyente, ciudadano o administrado, suministra determinada información, como es su dirección de correo electrónico, su teléfono y otros datos identificativos.

De este modo, señala expresamente la forma en que desea que se le informe o se le avise de las notificaciones que las AAPP ponen a su disposición en la sede electrónica.

Sea como fuere, la AEAT no está obligada a recordar al administrado que se le ha puesto una notificación a su disposición, siendo obligación suya conectarse a su DEH para comprobarlo, lo que hace que, de forma recurrente, o como mínimo cada 10 días, los contribuyentes deban verificar si tienen notificaciones colgadas en la sede electrónica.

En cualquier caso, la AEAT suele informar al contribuyente cuando le pone a disposición un acto administrativo en su DEH en aquella dirección de correo electrónico que suministró al configurar su buzón electrónico, o mediante SMS al teléfono que igualmente proporcionó.

De este modo, si el contribuyente no tiene la costumbre de revisar su buzón de forma periódica, la AEAT le informa de la existencia de una notificación.

Sin embargo, resulta muy habitual que los contribuyentes no lleguen a ser conscientes (por la circunstancia que sea) de la existencia de una notificación que no ha sido abierta por su parte, y los plazos empiezan a correr.

Falta un segundo aviso
En esos casos, la AEAT, a pesar de los medios con los que cuenta, no se digna -aunque tampoco está obligada a ello- a enviar un segundo avisopara informar al contribuyente que tiene una notificación que no ha sido atendida por su parte.

La cual puede tener efectos devastadores de no ser atendida, hasta el punto de que el contribuyente podría no enterarse hasta recibir un embargo de una cuenta bancaria, por ejemplo.

En resumidas cuentas, muchos contribuyentes reciben estas notificaciones y no las atienden, pero la AEAT, que dispone de los medios técnicos para poder recordárselo (ya sea por SMS, por Email, o incluso por notificación personal), no lo hace.

De esta manera las notificaciones se entienden producidas a todos los efectos, y muchos obligados tributarios se encuentran ante actos firmes y consentidos por la perversidad de un sistema que tiene mucho de positivo pero también puntos grises que hay que cubrir.

Llegados a este punto en el que la tecnología lo es todo, o casi todo, no tiene ningún sentido que la AEAT aún no haya creado un sistema de segundo aviso, mediante el que simplemente recuerde al contribuyente que de no atender la notificación que no ha abierto en los 10 días de rigor es posible que pierda una serie de plazos que posteriormente no podrán ser subsanados.

Este tipo de aviso debería efectuarse preferiblemente por SMS o Email, como hemos dicho, para lo cual la AEAT tendría que informar a los contribuyentes por el medio que éste hubiera elegido.

¿Es mucho pedir? Se trata, a fin de cuentas, de convertir la tecnología en un aliado de ciudadanos y empresas en sus relaciones con Hacienda, y de evitar que se transforme en un malvado y peligroso enemigo respecto al cumplimiento de los deberes de los contribuyentes con el fisco.

viernes, 20 de marzo de 2015

El Consejo de Ministros aprueba la OEP para 2015 con 7.416 nuevas plazas para funcionarios

En la Oferta Pública de Empleo para 2015 se reforzará Justicia con 1.430 nuevos funcionarios.

Revista de prensa.- Expansión. Además, el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, ha explicado también que hay 3.834 de promoción interna.
Cristóbal Montoro, Ministro de HAP
Montoro ha detallado que de las 7.416 nuevas plazas, 6.692 son de carácter ordinario y las 724 restante de carácter extraordinario. Concretamente, se han sacado 2.868 puestos para la Administración General del Estado -consulte aquí toda la oferta de plazas para el Estado-(+190 extra), 230 de la AEAT (+254), 1.350 de Justicia (+80), 50 de locales (+200), 1.374 de policía y 820 de Guardia Civil.
 
Es decir, la tasa de reposición sube del 10% al 50% en los colectivos que se dedican a la lucha contra el fraude.
 
El número de reposiciones de las bajas en la Administración central es cada vez mayor, un guiño a los empleados públicos, que han sufrido un ajuste de cerca de 12.000 millones de euros desde que comenzó la legislatura.
 
Los sindicatos piden más
 Sin embargo, los sindicatos de la función pública no están satisfechos. CSIF considera que la oferta de empleo del último año de la legislatura es "claramente insuficiente para las necesidades reales que tiene la AGE y la Administración de Justicia". Destacan que en los últimos años se han recortado 15.000 plazas anuales. Desde UGT cifran la pérdida de empleo público desde 2012 en 2.400 puestos, 489 en 2014.
 
La Agencia Tributaria será uno de los organismos que más se refuerza. Se crearán 20 nuevas plazas para inspectores de Hacienda y se ofertarán 50 para promoción interna, a la que sólo podrán acceder funcionarios que decidan subir en el escalafón. Más numerosa será la convocatoria para acceder al cuerpo de técnicos de Hacienda: habrá 300 plazas de promoción interna y 129 nuevas, según las cifras que manejan los sindicatos.
 
Impulso a Justicia
 Otra de las novedades del Decreto que ha aprobado hoy el Gabinete es que se dará un fuerte impulso a la Administración de Justicia. Se convocarán 1.430 nuevas plazas, un fuerte crecimiento en comparación con los puestos ofertados en 2014, que básicamente se limitaron a aumentar el número de secretarios judiciales pero apenas se convocaron plazas de jueces y fiscales.
 
El listado completo de plazas que el Gobierno pondrá sobre la mesa (ver cuadro adjunto) desvela que, por ejemplo, más de la mitad de las plazas que ha convocado el Gobierno irá destinada a reforzar cuerpos de élite y no a reforzar la plantilla que está destinada a atender al público, como administrativos. Por ejemplo, en 2015 habrá 17 nuevos diplomáticos, 25 nuevos abogados del Estado, 12 inspectores de trabajo y Seguridad Social más, 21 plazas para técnicos comerciales y economistas del Estado y 12 diplomáticos del Estado.

martes, 7 de octubre de 2014

Hacienda abre la puerta al variable en la función pública tras una "evaluación del desempeño"

Según Antonio Beteta, el Estatuto del Directivo es una figura ampliamente requerida desde hace tiempo

Otras noticias: El Economista: Montoro se reúne hoy con CSI-F para escuchar sus propuestas de mejora en la Función Pública

Revista de prensa. Expansión. 76.10.2014.- El Gobierno tiene en mente abrir la puerta a la retribución variable en el campo de los empleados públicos. El secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, explicó ayer en el Congreso de los Diputados que se va a poner en marcha una «evaluación del desempeño» de los trabajadores públicos que podría desembocar en un variable de los sueldos según la productividad. Esto es, una auditoría real de los puestos de trabajo de la Administración.

Cristóbal Montoro y Antonio Beteta
«El año 2015 va a ser un año de inflexión en el ámbito de la función pública, avanzando hacia otra época», señaló Beteta en su comparecencia en el Congreso de los Diputados para dar cuenta de los Presupuestos Generales.

«En 2015 alumbraremos un nuevo escenario definido por la implementación de la evaluación del desempeño, por el desarrollo del Estatuto Básico del Empleado Público y, si las circunstancias y el consenso lo permiten, por una nueva ley de Función Pública de la Administración General del Estado y el Estatuto del Directivo», detalló Beteta.
 
El Estatuto del Directivo es una figura ampliamente requerida desde hace tiempo y que, además de establecer una parte de retribución variable para los altos cargos, delimitaría los procesos de selección y formación, así como su régimen de cese e indemnizaciones.
 
Primeros pasos en la AEAT y Seguridad Social
El Ejecutivo de Rajoy ya planteó cuando llegó al poder la implantación de la retribución variable, y hubo programas piloto en varios ministerios, aunque nunca llegó a aplicarse, ya que el sistema desarrollado en su totalidad es complejo y entraña subidas en la remuneración de algunos empleados y rebajas de otros.
 
El Gobierno ya ha diseñado un plan para que algunos empleados tengan una paga variable el próximo año, en concreto, unos 55.000 empleados de la Agencia Tributaria (AEAT) y la Seguridad Social, según avanzó EXPANSIÓN el pasado 23 de septiembre. Algunos inspectores y altos cargos de estas instituciones ya percibían una parte de su remuneración en concepto de productividad, aunque con el tiempo este capítulo se había convertido en un complemento fijo. La AEAT ha habilitado un plan especial para 2014. Hacienda se plantea extender esta filosofía al resto de la Administración con una parte variable al alza para quien supere los objetivos.
 
Beteta admitió que los funcionarios «han sufrido de modo especial la necesidad de ajuste presupuestario y la consolidación fiscal», y dijo comprender «el sentir y la frustración, incluso la sensación de hastío, que muchos empleados públicos tienen».
 
En este sentido, el Gobierno se compromete a que este ejercicio que viene sea el «último» en que se aplica la congelación salarial a los empleados públicos de la Administración. El secretario de Estado también quiso subrayar que en los «primeros días o meses de 2015» se procederá al abono del 25% de la paga extra de los trabajadores que fue suspendida en 2012, debido a las exigencias presupuestarias.
 
Beteta aseguró a que se pagará en metálico, y no a través de una aportación al fondo de pensiones, con lo que se podrá «favorecer el consumo o el ahorro de los ciudadanos». Esta decisión viene refrendada por unas sentencias que afectan al conjunto de las administraciones. Y el propio Ejecutivo se comprometió a devolver la paga en 2015. Ahora anuncia que devolverá la estatal, que asciende a 1.000 millones, en varios ejercicios.
 
Otra de las medidas que pretende flexibilizar la función pública es la de aumentar la tasa de reposición de la Administración del 10% al 50% en algunos sectores donde la sociedad tiene «mayor demanda», como sanidad, educación, cuerpos de seguridad, AEAT y Seguridad Social, los dos últimos por la lucha contra el fraude.