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martes, 25 de julio de 2023

Tiempo de lecturas

"Quienes estrenan despacho tendrían con modestia que leer, por ejemplo, manuales sencillos que se han editado con el fin de facilitar el conocimiento de las Administraciones locales" 

Por Mercedes fuertes. esPúblico blog.- La celebración de las elecciones locales ha conformado Diputaciones y Ayuntamientos con nuevos corporativos. Estrenan algunos sus responsabilidades con el contento de haber sido respaldados por los vecinos y el propósito de atender a tantos asuntos que motivaron su paso decidido para incorporarse a una lista electoral. También repiten otros muchos, quienes conocen ya los pasillos y las salas de reuniones, quienes han tratado con los funcionarios de habilitación nacional que frenaron irregularidades y consiguieron mantener una tesorería saneada, quienes identifican a los trabajadores que desempeñan cada tarea con dedicación de servicio… Incluso para éstos que revalidan la representación, el inicio del periodo que se abre es motivo de animoso impulso porque la campaña electoral les sirvió para hacer recuento de los problemas pendientes de las localidades y prometieron afrontarlos.

Unos y otros habrían de templar los entusiasmos de las celebraciones. El peso de la responsabilidad de la gestión pública así lo requiere. La complejidad de las situaciones y las perspectivas encontradas de los más directos interesados, las penurias económicas de las arcas locales, las dificultades materiales para solucionar algunos conflictos, las carencias de recursos de algunas familias..., entre otros aspectos, impiden atender con ligereza el espacio público.

Y, sobre todo, quienes estrenan despacho tendrían con modestia que leer, por ejemplo, manuales sencillos que se han editado con el fin de facilitar el conocimiento de las Administraciones locales.

Durante décadas se han ido precisando pautas de organización y actuación que hay que conocer para garantizar el correcto funcionamiento y gestión de los servicios locales. Por ejemplo, junto a los comentarios de esta bitácora que les ilustrarán, recuerdo también el documento que ha publicado la Federación Española de Municipios y Provincias: «100 preguntas sobre aspectos básicos de la Administración local». Bajo la batuta de Virginia Losa y Joaquín Burgar, son funcionarios locales quienes responden a ese centenar de interrogantes. Un documento que constituye una clara síntesis de conceptos elementales sobre la organización local, el estatuto del concejal, la Administración digital, los cauces de participación ciudadana…

Los nuevos corporativos probablemente se manejan con soltura a través de diversas redes sociales y buscadores, navegan con destreza por los sucesivos enlaces. No obstante, resulta indispensable que sean conscientes de la responsabilidad de su firma electrónica, de las pautas de seguridad para acceder a los expedientes digitales, de los diversos sistemas de información que se han configurado para que las redes públicas garanticen la integridad de las comunicaciones y del contenido de las decisiones.

Es este aspecto de la ciberseguridad uno de los prioritarios en los que hay que insistir. Insistencia que abarca a todos, concejales noveles y corporativos veteranos, funcionarios con trienios y recién ingresados, a todos aquellos que trabajan en las Administraciones públicas, así como a quienes contratan con ellas como establece el Esquema Nacional de Ciberseguridad. El incremento de los ataques a los sistemas informáticos de las Administraciones públicas no cesa y las amenazas son cada vez más sofisticadas. Además, hay que recordar -como reiteran técnicos especialistcocacolas-, que la mayoría de las caídas de los sistemas, la mayoría de los secuestros informáticos y daños tras un ataque (el porcentaje alcanza el setenta por ciento según algunas fuentes) deriva del desconocimiento o de un descuido de alguien que trabaja en la propia Administración.

Son estas cuestiones candentes que han de tomarse muy en serio y de las que es posible aprehender unas mínimas nociones a través de la lectura de sencillas guías, así como escuchando a los propios funcionarios y trabajadores que ya llevan tiempo en esas Administraciones desempeñando sus tareas con dedicación de servicio público.

Hay que escuchar porque es denso el entramado jurídico para la gestión de tantos asuntos que nos interesan a los vecinos: desde la correcta reducción y eliminación de residuos pasando por el adecuado abastecimiento de agua, el mantenimiento de los caminos rurales, la instalación de las nuevas redes de conexión 5G que está financiando la Unión Europea, la mejora del entorno… y tantas otras competencias propias de estas Administraciones.

Hace unas pocas semanas se ha publicado por la Administración General del Estado otro documento con el título: «código de integridad pública». Está dirigido a los altos cargos para explicar lo que es el interés público, cómo hay que cuidar la objetividad, neutralidad e imparcialidad y evitar los conflictos de intereses. Son más de 370 páginas. No entro en las causas que han llevado a divulgar este texto, ni tampoco el retraso en hacerlo. Bastantes sinsabores se hubieran evitado si al inicio de la legislatura se hubieran recordado tales pautas elementales de educación cívica a quienes se vieron nombrados. En lo que ahora me interesa, también a las autoridades locales aprovechará la lectura de este texto que podría condensarse en la máxima que está inscrita en el dintel de algunas instituciones públicas en localidades europeas: “obliti privatorum, publica curate”. Esto es, hay que olvidarse de los asuntos privados y ocuparse de los públicos. 

lunes, 1 de julio de 2019

Antonio Arias: El gran teatro del control

Por Antonio Arias. Fiscalización.es blog.- Abrimos hoy la bitácora con una interesante entrevista a Antoní Gómez, Presidente del colegio profesional de los Censors catalanes, donde sustituyó a Daniel Faura, una destacada figura de la auditoría pública. 

Se habla en ella sobre temas de gran actualidad como la información no financiera y su verificación, los sesenta mil informes que las empresas encargan en España cada año o que la edad media del colectivo sea de 58 años. Entiende que la profesión ha perdido prestigio social, exigiendo una dedicación muy intensa y donde se ha producido una caída importante de retribuciones. Así que concluye: “Nadie quiere ser auditor”.

Aceptemos que hay un sector de los jóvenes graduados que prefiere dedicarse a la gestión y considera la auditoría una función poco creativa (corazón de feldespato ), decíamos ya hace doce años) y hasta un poco gris. Sin embargo, hoy por hoy, les ofrece una interesante salida profesional, con múltiples opciones y entre las recientes, la regulación del control financiero local, recogiendo una antigua petición del sector.

Antonio Minguillón suele recordar en sus conferencias que el reto principal de los auditores públicos hoy estriba en adaptar e integrar en la metodología tradicional las técnicas de auditoría de sistemas de información, las herramientas de análisis de datos, incluyendo la visualización, y otras tecnologías emergentes como la inteligencia artificial, la robotización de procesos y el blockchain, así como integrar en los análisis de riesgos los relativos a la ciberseguridad, los derivados de la extensión de las smartcities, el cloud computing, etc. También en la comunicación de los resultados.

Dos extraordinarias actividades en Badajoz y Barcelona
El otoño dos depara dos grandes congresos con el foco puesto en el mundo local, con suficiente distancia geográfica y temporal entre ellos como para ser dos éxitos rotundos. Ambos están en periodo de inscripción y en ambos tengo el honor de participar en el reparto:
3-4 de octubre (Badajoz). I CONGRESO DE CONTROL INTERNO LOCAL coorganizado por la Diputación de Badajoz y la IGAE. Un foro que servirá para debatir y aprender de un plantel de  panelistas excepcional pero también para resolver las muchas cuestiones que están suscitándose en el primer año de la aplicación de la nueva normativa en materia de control interno local. (RD 424/2017 RCIL).

21-22 de Noviembre (Barcelona) III JORNADAS SOBRE CONTROL Y AUDITORÍA EN EL SECTOR PÚBLICO LOCAL, coorganizadas por FIASEP y el Col.legi de Censors de Catalunya. Un lugar de encuentro excepcional de todos los profesionales públicos y privados interesados en estas materias. Puesta en común de las distintas experiencias, problemáticas, estrategias, efectos de las contrataciones externas y mejores prácticas para el ejercicio del control financiero y la auditoría pública en el ámbito local.

¿El auditor privado está progresando realmente?
El mundo de la auditoría privada ha aprendido algunas duras lecciones, tras los grandes desastres financieros internacionales de los últimos años. En España, se ha mejorado mucho la regulación de algunos aspectos del gobierno corporativo, de la auditoría y del compliance. Sin embargo, casos como Bankia o Banco Popular demuestran los enormes riesgos que enfrentan los auditores a pesar de la generalización de los procesos de gobierno, riesgo y cumplimiento (GRC).

Debemos al experto en seguridad Bruce Schneier, la afortunada expresión “Teatro de seguridad”, popularizada en su libro “Más allá del miedo” tras la tragedia de las Torres gemelas, de 2001 y las medidas de seguridad adicionales que se generalizaron en los aeropuertos, que en su opinión perseguían tranquilizar a la opinión pública  pero no necesariamente abordaban amenazas serias y decididas, porque sencillamente no se pueden evitar.

Recientemente, el analista James Paterson, recordaba aquella expresión en un lúcido artículo. Manifestaba su preocupación porque muchas de las actividades de control que se desarrollan en las organizaciones no sean más que “teatro“. Bienintencionado pero teatro al fin que permite detectar algunos, incluso muchos, problemas, evitar algunos fraudes pero en lo que respecta a las grandes crisis, pueden pasar por alto algunos de los riesgos y problemas más catastróficos que están al acecho.

Teatro con muchos actores principales y secundarios. El escenario se refleja en el  conocido modelo de tres líneas de defensa desarrollado por el Instituto de Auditores Internos para describir los papeles de cada uno en las organizaciones, mediante capas o niveles de actividad que contribuyen a garantizar que los riesgos se gestionan y se supervisan de forma eficiente y eficaz.

En lo que tiene que ver con nuestra tarea, las auditorías externas, las auditorías internas y las inspecciones sectoriales funcionan como una línea de defensa más, para garantizar que el guión se desarrolla razonablemente. Entonces, ¿por qué persisten tantos problemas? Paterson cree que por el carácter  multidimensional y, a menudo, sistémico del control interno. Menciona la renuencia a recopilar información y datos que puedan desafiar el status quo (“verdades inconvenientes“), la subestimación de los factores humanos y psicológicos que suelen estar en juego, así como las dificultades para hablar abiertamente sobre los dilemas de la organización o las lealtades entre los directivos y los miembros del equipo gerencial o simplemente los llamados incentivos perversos, como el bonus anual.

Por eso, concluye: “si mis temores están justificados, entonces puedo imaginar fácilmente otra larga lista de desastres corporativos en los próximos 5 o 10 años”.

El modelo, en revisión
El Instituto de Auditores Internos somete a consulta publica hasta el 19 de septiembre, la revisión del documento de las tres líneas de defensa (hay versión castellana) solicitando opiniones de una amplia variedad de partes interesadas de todo el mundo y donde podéis alegar en el formulario incorporado.

El modelo actual tiene el beneficio de ser simple, fácil de comunicar y fácil de comprender. Describe los roles respectivos del órgano de gobierno, de la alta dirección y de la dirección operativa, las funciones de riesgo y cumplimiento y la auditoría interna. Ayuda a que las organizaciones eviten confusiones, brechas y superposiciones cuando asignan responsabilidades para actividades de control y gestión de riesgos. También destaca la influencia de la auditoría externa y los organismos de control.

“Líneas desdibujadas”
Suele criticarse la simplificación diciendo que se centra exclusivamente en las acciones defensivas, en lugar de adoptar un enfoque más proactivo para la identificación, el análisis y la preparación para oportunidades y amenazas. Sugiere estructuras rígidas sin reflejar las organizaciones modernas. Por eso propone ampliar el alcance del modelo más allá de la protección de valor para que abarque la creación de valor.

En algunas organizaciones, la libertad de asignar roles junto con esa colaboración entre ellos puede conducir a lo que el documento llama “líneas desdibujadas”. Acepta que puede existir una combinación de responsabilidades de auditoría interna con aspectos de riesgo, calidad, control y cumplimiento.

viernes, 12 de mayo de 2017

"Para la digitalización de la Administración es necesario un cambio de cultura"

"Para 2020, la Administración espera haber entrado de lleno en la digitalización"

Revista de prensa.- El Confidencial.- Liderazgo, tecnología y un cambio de cultura interna. Estas son algunas de las grandes líneas de acción necesarias para potenciar la transformación digital de las administraciones públicas. Un proceso transversal que ya está en marcha y que pone de relieve que esta transformación debe estar en el ADN de las instituciones. 

En un encuentro celebrado en El Confidencial organizado por este diario y Minsait, la unidad de negocio de Indra especializada en transformación digital, varios expertos desgranaron las claves de un proceso que ya es imparable.

"La pregunta fundamental es: ¿adónde quiere ir la Administración? Son necesarias una visión estratégica y voluntad política para liderar este cambio", señaló Raúl Ripio, director global del mercado de administraciones públicas de Indra Sistemas.

Una tesis compartida por Ángel Ortiz, consejero delegado de Sandetel, quien afirmó que la Administración "debe saber cuál es su misión" al tiempo que debe modernizarse. A su juicio, es fundamental potenciar la comunicación, la eficiencia y la productividad en los servicios ofrecidos.

Ripio explicó que en su compañía están en contacto con administraciones públicas "tanto de España como de Latinoamérica", así como de otros países europeos. "Nosotros ponemos la tecnología, pero hace falta liderazgo para encabezar esta transformación". Durante el debate, también se citó la necesidad de incorporar procesos y tecnologías que hayan demostrado ser exitosas en el sector privado.

Prioritario la formación
Sobre los cambios en las formas de trabajo también se manifestó Vicente Aguiló, director general de tecnologías de la información y comunicaciones de la Generalitat valenciana. "Todo esto es un cambio cultural dentro de las administraciones", explicó. "La digitalización debe facilitar la interacción con la Administración pública para que sea más accesible". En su opinión, la formación de los funcionarios es uno de los objetivos perentorios.

Para Domingo Molina, secretario general de Administración Digital del Ministerio de Hacienda y Función Pública, es importante "una aplicación efectiva de las leyes administrativas que hacen referencia a la Administración digital". Hasta ahora, la Administración se ha centrado en la implementación de canales digitales y ha incidido menos en la necesidad de transformarse 'de puertas para dentro'. Ahora, este último proceso se está potenciando mucho más.

Molina aseguró que "el espíritu" de la normativa "es que la Administración actúe de forma electrónica". Y es que, para 2020, la Administración espera haber entrado de lleno en la digitalización. En suma, los ponentes coincidieron en apuntar que el ciudadano exige a las administraciones la misma madurez digital que a su banco o tienda 'online'. Por su parte, el representante de Indra, Raúl Ripio, aseguró que "la transformación digital debe estar en los niveles más altos de las empresas".

A la hora de abordar el papel de las entidades públicas, el consejero delegado de Sandetel propuso una analogía futbolística. "La Administración debe ser como un árbitro en un gran evento deportivo. No debe notarse su presencia, pero debe estar ahí. El protagonismo debe recaer sobre los equipos".

El representante del Ministerio de Hacienda quiso ir más allá y añadió que la Administración "debe ser algo más que un árbitro". En su opinión, hay servicios "que solo dan las administraciones públicas".

Ciudadanos digitales y no digitales
"El ciudadano digital pide un servicio ágil y a través de cualquier dispositivo, que pueda trabajar con la Administración de la misma forma que con otras organizaciones", opina Ripio. Una tesis compartida por Ortiz, quien añade que lo que piden los usuarios "es que su tiempo no se pierda". Para Molina, el perfil del usuario digital es el de alguien que requiere un servicio 24 horas, coordinación entre administraciones e inmediatez.

Los expertos también pusieron de relieve la llamada brecha digital: usuarios que no se han digitalizado pero que igualmente necesitan los servicios de las administraciones. "Hay un colectivo que todavía sigue al margen de la digitalización. No podemos olvidarnos de ellos", advirtió el representante de Sandetel.

Aguiló coincidió en el apunte de su compañero, al tiempo que destacó que los funcionarios deben estar preparados para poder atender a todo tipo de perfiles, ya sean digitales o no.

Ciberseguridad, un asunto en auge
En los últimos compases del debate, los expertos dedicaron unos minutos a hablar sobre la creciente importancia que está adquiriendo la ciberseguridad. "En la Comunidad Valenciana, fuimos pioneros con el centro de seguridad TIC. Los ataques que recibimos son constantes", explicó Aguiló. "Es clave mantener un equilibrio entre seguridad y accesibilidad". A este respecto, Ortiz subrayó que en Andalucía "se ha doblado el trabajo en labores de seguridad".

La importancia de este asunto es capital, prueba de ello es que el representante de Indra señaló que la ciberseguridad ya se tiene en cuenta a la hora de diseñar servicios. "La seguridad jurídica debe ir de la mano de la técnica", añadió Molina.

El representante de Hacienda también anunció que existe un plan de ciberseguridad para las administraciones: "Se está trabajando ahora para presupuestarlo". En la misma línea, subrayó el esfuerzo de las administraciones de todos los niveles para "estrechar relaciones y simplificar los procesos", amén de romper las barreras geográficas o temporales que puedan surgir. Como ejemplo, citó la plataforma Carpeta Ciudadana, una base de datos única en la que los ciudadanos pueden acceder a todos sus expedientes y datos personales