sábado, 7 de noviembre de 2026

De la España vaciada a la España hacinada: las dos caras del desafío demográfico

Los alcaldes de Arganda del Rey, Portbou y El Recuenco, junto a Santiago Fernández Muñoz, especialista en ordenación del territorio, ponen rostro a las distintas consecuencias del cambio demográfico en España. En un encuentro organizado por 'Agenda Pública' con la colaboración de la Fundación "la Caixa", representantes municipales y expertos debatieron sobre vivienda, servicios e inversiones, entre la despoblación y la presión de las áreas metropolitanas. Junto a la crónica, se ofrece una galería fotográfica de la sesión.

Por Agenda Pública blog.- El debate sobre la demografía en España suele quedar atrapado en una imagen fija: la de un medio rural despoblado frente a grandes urbes en constante expansión. Sin embargo, la realidad territorial muestra dinámicas mucho más complejas y desigualdades entre municipios. Para acercarse a estas distintas realidades, el microespacio Más población, ¿menos desigualdad? 

El desafío demográfico de España, organizado el pasado jueves, 5 de noviembre, por Agenda Pública con la colaboración de la Fundación "la Caixa", reunió a tres alcaldes de municipios con características demográficas muy diferentes: Alberto Escribano, de Arganda del Rey (Madrid), con unos 60.000 habitantes; Gael Rodríguez, de Portbou (Girona), con alrededor de 1.100, y Kike Collada, de El Recuenco (Guadalajara), con apenas 80 personas empadronadas.

Estas tres realidades dieron pie a trasladar el debate demográfico al terreno de las políticas públicas y las decisiones que deben tomar quienes gobiernan estos municipios. Junto a ellos, el profesor de Geografía Humana de la Universidad Carlos III de Madrid y socio de Science & Innovation Link Office (SILO) Santiago Fernández Muñoz aportó una perspectiva académica para abrir la discusión sobre los principales desafíos demográficos del país. El encuentro, moderado por Clara Esteban, consultora de Agenda Pública, contó también con la participación de especialistas en demografía, sociología y economía, representantes empresariales y del tercer sector. Lejos de alcanzar consensos fáciles, la discusión evidenció que hay mucho por hablar en esta materia: hay quienes consideran muy difícil revertir determinadas tendencias demográficas y defienden centrar los esfuerzos en la adaptación, y también quienes exigen redistribuir mediante decisiones políticas la inversión y la actividad productiva para favorecer el arraigo.

"Hay quienes consideran muy difícil revertir determinadas tendencias demográficas y defienden centrar los esfuerzos en la adaptación"

La heterogeneidad municipal marca la pauta de estas desigualdades. Mientras los núcleos de menor tamaño afrontan dificultades de gestión técnica y sufren la pérdida de servicios esenciales, las localidades situadas en las coronas metropolitanas lidian con tensiones residenciales y una creciente demanda de servicios. La cuestión central no es únicamente la evolución de la población, sino también cómo se distribuyen las cargas y los recursos entre los distintos territorios.
 
Entre la España vaciada y la hacinada
La frontera entre el campo y la ciudad dista de ser nítida. Kike Collada rechazó el término de "España vaciada" por considerar que dibuja dos mundos aislados y propuso el concepto de la "España hacinada". Según el alcalde de El Recuenco, ambos espacios mantienen una relación de interdependencia en la que cada uno asume problemas contrapuestos: unos por defecto de población y otros por exceso. En los pueblos pequeños, los ayuntamientos deben atender numerosas competencias con recursos técnicos y económicos limitados, además de gestionar las necesidades de una población que varía a lo largo del año. Por su parte, la responsable de proyectos de la Red Española de Desarrollo Rural (REDR), Irene Martín, reclamó alejarse del relato exclusivamente negativo del entorno rural, aunque insistió en visibilizar los retos específicos de los pequeños municipios, cuyos vecinos demandan hacer vida de lunes a domingo y no quedar reducidos a meros destinos de descanso estacional.

"El campo y la ciudad mantienen una relación de interdependencia en la que cada uno asume problemas contrapuestos: unos por defecto de población y otros por exceso"

En el otro extremo, las periferias urbanas sufren de forma directa los efectos de la concentración. El alcalde de Arganda del Rey, Alberto Escribano, explicó que su municipio, con 61.000 habitantes y una importante zona industrial, no padece despoblación, sino una intensa presión sobre la vivienda. La socióloga de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) Olga Salido introdujo un matiz sobre los movimientos de población: la idea de que el campo expulsa y la ciudad absorbe ya no describe por sí sola la realidad. Localidades metropolitanas como Arganda o Fuenlabrada reciben también población procedente de otros núcleos urbanos, en movimientos relacionados con el precio de la vivienda y las condiciones de vida. Esta relación de interdependencia alcanza también a los recursos naturales y energéticos que aportan los territorios rurales y que resultan fundamentales para el conjunto del país.

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