jueves, 10 de febrero de 2022

Nuevos perfiles para la Administración del futuro

Nuevo post: Conocimientos y habilidades que exige la eAdministración: 26 nuevos puestos tipo

Por Mercedes Núñez .- Think Empresas.-  A finales del año pasado escribía sobre los trabajos del futuro y los conocimientos y  habilidades que requerirán. Tratar de adivinar los trabajos que harán falta en el mundo hacia el que vamos es una aproximación que resulta necesario hacer para intentar estar preparados y que el futuro no nos coja desprevenidos. También en el sector público. De ahí que el post de hoy vaya sobre nuevos perfiles para la Administración.

Hace ya un año Víctor Almonacid nos explicaba que la pandemia había supuesto un gran impulso a la eAdministración. Se normalizó bastante lo de los empleados públicos teletrabajando, se habían abierto debates sobre la necesidad de simplificar los procedimientos, de digitalizar y automatizar los procesos, de sacar partido a los datos e incluso incorporar la inteligencia artificial al sector público.

Un nuevo concepto de servicio público

Lo cierto es que la forma en que se ha transformado el mundo y la sociedad en las últimas décadas requiere un nuevo concepto de servicio público capaz de responder a las necesidades actuales y venideras. Es preciso redefinir las funciones de la Administración pública, sus estructuras y funcionamiento, los servicios que presta y la manera en que lo hace.

Otras competencias y actitudes

Y las personas son una vez más el eje fundamental para afrontar el reto. Basta con ver los desafíos de la Administración en la era pos-COVID. Construir ese otro modelo de Administración requiere un nuevo perfil -o, más bien, bastantes nuevos perfiles- de empleado público.

La transformación de la Administración no será posible sin una modernización de las competencias y cualificaciones (además del cambio cultural necesario y de la actitud correcta) de quienes trabajan en ella. Son los funciosapiens frente a los funciosaurios, de los que hablaba Víctor. También apuntaba que se debe empezar por exigir todo esto a los altos cargos políticos y funcionariales…

Pero no se trata solo de que los empleados públicos incorporen nuevas competencias, sino de reformular la propia estructura de recursos humanos de la Administración para integrar nuevos perfiles profesionales. La necesidad de adoptar nuevas tecnologías y el relevo generacional en el sector público también provocarán una transformación en la propia naturaleza del trabajo.

Un ejercicio de imaginación respecto a la Administración que viene

En este sentido el otro día me encontré con un interesante informe: Castro Urdiales Smart People 2020-2039” .

Se trata de un proyecto ideado desde el ayuntamiento de Castro Urdiales, realizado en colaboración con COTEC, Consultores de Gestión Pública (CGP) y Singularity Experts. En él se hace el ejercicio de imaginar 26 nuevos puestos de trabajo que demandará el sector público y se desglosan las capacidades y conocimientos que requerirán.

La ciudadanía como columna vertebral

El documento los engloba en tres ejes: ciudadanía, servicios generales y territorio.

-La ciudadanía es la columna vertebral de la Administración. En el nuevo modelo, entre otras cosas, se deben reforzar los servicios comunitarios, incorporar nuevas herramientas de comunicación con ella y utilizar todo el potencial de la digitalización  para gestionar y optimizar esta relación.

-En servicios generales se trata de aprovechar las ventajas de las TIC para la atención al ciudadano, por un lado, y, por otro, para la propia modernización de la Administración.

-El territorio, por su parte, requiere una visión integral de modelos alternativos de movilidad, eficiencia energética, smart cities, seguridad ciudadana, etc.

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